Cartografía Política y Sociedad Europa

El mapa de Bosnia antes y después de la guerra

Descripción del mapa

La actual Bosnia-Herzegovina es un país atípico. Sobre el mapa parece uno más, cuando indagando un poco en sus fronteras interiores uno se da cuenta de la escasa normalidad que ellas encierran.

Antes de las guerras en los Balcanes, Bosnia, como toda Yugoslavia, era un conglomerado de etnias y entidades autónomas enmarcadas en la clara heterogeneidad que caracterizaba al país. Así, minorías relevantes o zonas con una identidad histórica o cultural más marcada tenían sus propias regiones autónomas. Sin embargo, todo cambió con la guerra.

Tras la descomposición de Yugoslavia y los Acuerdos de Dayton, que llevaron la paz a Bosnia, un nuevo mapa tuvo que dibujarse. Los equilibrios étnicos habían cambiado, ya fuese por las migraciones o por el exterminio sistemático de la población. Así quedaron dos entidades claramente diferenciadas: la Federación de Bosnia y Herzegovina y la República Srpska, oficialmente parte del país pero de facto con una autonomía tan amplia que roza ser un Estado independiente. Tal era el abismo entre ambos entes políticos y la fragilidad del equilibrio de posguerra que se creó el distrito de Brčko con la única premisa de que existiese un territorio-tapón para cortar la continuidad de la República Srpska, debilitar así su poder y evitar un auge nacionalista y, probablemente, una nueva guerra.

El equilibrio actual del país es más que precario. Las heridas apenas han cicatrizado y el camino de las dos grandes regiones bosnias va en sentidos opuestos. En la República Srpska no ocultan sus deseos de adherirse a Serbia, étnicamente y nacionalmente afín. Incluso han intentado promover varias veces un referéndum de independencia para forzar a Sarajevo a escuchar sus demandas. Todavía hoy, y quizás por mucho tiempo, los Balcanes siguen sin conocer lo que significa verdaderamente la paz.

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