Cartografía Economía y Desarrollo Europa

El desarrollo urbano de Barcelona

Las ciudades también nos hablan y cuentan historias a través de su propio mapa. El caso del desarrollo urbano de Barcelona es un ejemplo paradigmático de cómo entender los siglos de una ciudad mirando desde el cielo.

Desde la romana Barcino, que fue el primer asentamiento con cierta entidad y semilla de la actual ciudad —aunque previamente había ya pequeños núcleos y comunidades en la zona—, se desarrolló a la ciudad medieval, claramente orientada hacia el mar. La Barcelona de entre los siglos XII y XV jugó un papel muy importante en el comercio a lo largo del Mediterráneo, y ganó una relevancia económica y política notable.

Sin embargo, y como le ocurrió a la mayoría de grandes ciudades de la época en Europa, las murallas empezaron a quedarse pequeñas para la expansión que necesitaba la urbe. Es por ello que en el siglo XIX se diseñó y ejecutó el ensanche mediante el Plan Cerdá. Este buscaba, además de acomodo para las clases pudientes, solventar los problemas de insalubridad y orden público que aquejaba a estas ciudades. Hoy, la continua intersección de calles del ensanche barcelonés es una de las imágenes más características de la capital catalana.

Pero hasta el ensanche ha acabado por quedarse pequeño, y durante el siglo XX la ciudad continuó expandiéndose hacia la periferia, y se intentaron aprovechar los momentos de grandes eventos internacionales, como los Juegos Olímpicos de 1992, o el Fórum Universal de las Culturas de 2004, que sirvió para desarrollar un parque homónimo.

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