El coste en la salud de la contaminación en ciudades de la Unión Europea

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Las ciudades europeas con más costes para la salud provocados por la contaminación

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En muchas ciudades europeas la contaminación del aire supone una seria amenaza para la salud humana. No en vano, la mala calidad del aire es ya la cuarta causa de muerte en todo el mundo, solo por detrás de la presión arterial alta, la dieta y el tabaco. En Europa provoca 500.000 muertes al año, de las cuales hasta 400.000 se producen dentro de la Unión Europea pre-brexit.

Al contrario de lo que se puede pensar, la contaminación del aire no es un fenómeno nuevo, sino que lleva décadas matando. Un ejemplo es la Gran Niebla de Londres de 1952, un fenómeno ambiental que cubrió la capital inglesa durante cuatro largos días, del 5 al 9 de diciembre, y que se debió al elevado uso de combustibles fósiles tanto en la industria como en el transporte y los hogares de los ciudadanos. La Gran Niebla provocó 12.000 muertes directas y causó problemas de salud a otras 100.000 personas. Poco después, en 1958, la Organización Mundial de la Salud publicó su primer monográfico sobre el impacto de la contaminación en la salud humana y desde entonces las evidencias no han parado de acumularse.

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Así, ya sabemos que son cuatro los contaminantes atmosféricos que están detrás de la mala calidad del aire: la concentración de aerosoles primarios y secundarios, es decir, partículas líquidas y sólidas que se clasifican según su tamaño (PM 10, 2,5 o PM 0,1) y que se asocian principalmente a las emisiones del transporte; la concentración de ozono troposférico (O3), un contaminante secundario que se forma a partir de reacciones fotoquímicas entre contaminantes primarios como los óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles; la concentración de dióxido de nitrógeno (NO2), un gas tóxico e irritante provocado mayormente por la quema de combustibles fósiles; y otras sustancias como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) o los compuestos orgánicos volátiles no metanos.

La contaminación del aire afecta principalmente a las zonas urbanas, donde el transporte, la calefacción de los hogares y la industria emiten una gran cantidad de gases contaminantes. En esta línea, el estudio “Health costs of air pollution in European cities and the linkage with transport”, publicado en octubre de 2020 por la consultora neerlandesa CE Delft, analiza los costes sociosanitarios relacionados con la suciedad atmosférica en 432 ciudades europeas de 30 países distintos (la Europa de los 27 más Reino Unido, Noruega y Suiza). En concreto, este gasto se divide en dos categorías: costes directos de atención sanitaria (ingresos en hospitales, por ejemplo) y problemas de salud indirectos (enfermedad pulmonar obstructiva crónica o esperanza de vida acortada).

Las ciudades europeas con mayor mortalidad asociada al NO2

Para las 130 millones de personas incluidas en el estudio, el coste sociosanitario de la contaminación del aire se elevó hasta los 166.000 millones de euros en 2018, lo que equivale a 1.250€ (3,9% de los ingresos) de pérdida de bienestar por habitante en ese mismo año. El tamaño de las ciudades es un factor clave (todas las urbes por encima del millón de habitantes figuran en el top 25 con los gastos sociosanitarios más altos), pero hay grandes diferencias entre las ciudades europeas: Bucarest, la capital de Rumanía, refleja un gasto de 3.000€ anuales por ciudadano, mientras que Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias españolas, tan solo 400€. En muchas ciudades de Bulgaria, Rumanía y Polonia los gastos ocasionados por la contaminación del aire suponen entre el 8% y el 10% de los ingresos anuales de los ciudadanos, la mayor parte de ellos asociados a la mortalidad prematura.

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