Desde que llegara a la presidencia española en 2018, Pedro Sánchez ha ido escalando posiciones dentro de los socialistas europeos hasta convertirse en uno de sus principales activos. Su capacidad para tejer consensos en Bruselas y la reedición en 2023 de la coalición progresista en España, en un momento en el que le derecha está recuperando terreno en Europa, le han granjeado una gran popularidad entre los líderes europeos.
Es por eso que los rumores sobre un posible salto de Sánchez a las instituciones europeas se han disparado a raíz de su amenaza de dimisión. Aunque el mandatario ha anunciado finalmente que seguirá como presidente, lo cierto es que tampoco goza de una gran popularidad entre los ciudadanos de la Unión Europea. Al contrario: solo el 25% cuenta con una opinión favorable acerca de su figura, según una encuesta realizada el pasado mes de marzo por IPSOS para Euronews.
Eso no quiere decir, sin embargo, que cause rechazo en la población europea. Pedro Sánchez es curiosamente el líder que recibe menos valoraciones positivas pero también negativas —17%— de los dirigentes de las cinco principales economías del bloque comunitario, incluyendo a Polonia y excluyendo a Países Bajos, que aún no ha elegido a su próximo primer ministro. Y es en ese equilibrio, gracias a una imagen neutra que genera cierta indiferencia, donde puede estar la clave de su hipotético futuro aterrizaje en Bruselas.
Más de la mitad de los europeos —la encuesta de IPSOS contó con 26.000 participantes de 18 países miembros— afirma no conocer lo suficiente a Pedro Sánchez, a pesar de que el español adquirió un gran protagonismo en las negociaciones de la UE para consensuar la respuesta a la pandemia y más recientemente por su campaña para promover reconocer a Palestina como Estado. En el sur es donde recibe un mayor apoyo, mientras que en el este, Países Bajos y Escandinavia decae su popularidad.
La conclusión de esos datos es que, pese a la deriva interna de la política española, Sánchez no es una figura polarizadora en la Unión Europea, una cualidad muy valorada en las instituciones comunitarias. En este sentido, de acuerdo con el medio Politico, que ha sondeado a varios funcionarios y diplomáticos de Bruselas, Pedro Sánchez sería un candidato fuerte para la presidencia del Consejo Europeo.
Las quinielas apuntan a que el cargo recaerá sobre los Socialistas y Demócratas, entre los que el ex primer ministro portugués António Costa y la danesa Mette Fredriksen también figurarían en los puestos de salida en la lucha por el puesto.
El caso opuesto a Pedro Sánchez es el francés Emmanuel Macron, que en la encuesta publicada por Euronews es el líder que recibe tanto más valoraciones positivas como negativas —41% y 34%, respectivamente—. Solo Viktor Orbán, enfrascado en una batalla legal con Bruselas por la situación del Estado de derecho en Hungría y próximo a Vladímir Putin, causa un mayor rechazo en la ciudadanía europea: el 48% posee una opinión negativa sobre él.
Fuera de la Unión Europea, IPSOS también preguntó a los europeos por su opinión sobre los dirigentes de Rusia y Ucrania. Las respuestas muestran el firme apoyo del bloque comunitario a Kiev: el 47% valora positivamente a Volodímir Zelenski y el 79% rechaza la figura de Putin, los dos valores más extremos registrados por la encuestadora francesa.




