Las fiestas de Navidad son sinónimo de celebración, regalos y reencuentros. También de comidas copiosas, degustaciones culinarias y alimentos típicos de estas fechas, donde se acumulan los almuerzos y las cenas con familia, amigos y compañeros.
En España, uno de los países con una de las gastronomías más importantes del mundo, no son pocos los productos con los que poder preparar un menú de Navidad variado, muchos de ellos con denominación de origen o indicación geográfica protegida.
Nuestro país cuenta, por ejemplo, con 17 panes y dulces en la lista de alimentos protegidos de la Unión Europea, de los cuales varios son típicamente navideños, como el turrón de Jijona, el de Agramunt o el de Alicante; los mazapanes de Toledo; o los mantecados y polvorones de Estepa.
Algo similar ocurre con el jamón ibérico o serrano, un plato prácticamente ineludible en cualquier mesa durante estas fechas. España produce unos 49 millones de piezas de jamón al año y cuenta con cinco denominaciones de origen y dos indicaciones geográficas.
El resto del menú de Navidad con indicación geográfica se puede completar con muchos productos que, si bien no exclusivos o tan típicos de estas fechas, suelen poblar las mesas durante las cenas y comidas de Navidad.
El queso
España es el tercer país de la Unión Europea con más quesos, 29, con indicación geográfica, de los cuales 26 tienen una denominación de origen protegida (DOP). La diferencia entre ambos reconocimientos es que el primero distingue la calidad, la reputación o cualquier otra característica asociada a la zona de producción de un producto pero no exige que todas las fases de producción, procesamiento y preparación tengan lugar en la misma región, como sí ocurre en el caso de las denominaciones de origen.
La mayoría de los quesos protegidos en España se concentran en la mitad noroeste del país, aunque existen denominaciones muy reconocidas como la del manchego o el majorero en otras zonas del país. Si prefieres apostar por algún queso europeo, aquí tienes los más reconocidos.
Carnes y embutidos
Junto al jamón, existen decenas de otras carnes y embutidos protegidos por la normativa de la Unión Europea en España. De esta forma, nuestro plato principal del menú de Navidad bien podría constar de carne de Ávila, cordero segureño o ternera de los Pirineos Catalanes, mientras que los entrantes podrían incluir sobrasada de Mallorca o cecina de León.
El aceite
¿Qué sería de la gastronomía española sin el aceite de oliva? Bien para cocinar, bien en crudo, esta grasa vegetal no solo es un elemento esencial en la comida mediterránea, sino también un bien estratégico en el sur de Europa. En total, la UE cuenta con 134 aceites protegidos —no todos son de oliva—, y aunque España es de largo el gran productor del llamado oro verde en el mundo, Italia se lleva la palma con las denominaciones (43).
Los vinos
Si el cava o la sidra son bebidas más típicas durante la Navidad, el vino no se queda atrás por mucho que se consuma en grandes cantidades durante cualquier momento del año. En este caso, España no es el principal productor —Francia ocupa el primer lugar—, pero mantiene el puesto de primer exportador global.
Bola extra: los licores
La Unión Europea también cuenta en su lista de productos con cualidades únicas con multitud de licores y bebidas espirituosas, 19 en el caso de España. Si quieres algo que te ayude a culminar y digerir la comilona, como siempre te sugerirá tu cuñado o cuñada, siempre puedes acudir al pacharán navarro, al licor café de Galicia o al chinchón de Madrid.






