Las exportaciones de arroz de India, el gran proveedor del mundo

Un 40% del grano que se comercializa globalmente tiene origen en el país asiático. El precio del arroz ha alcanzado su nivel más alto en los últimos 15 años
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India es responsable del 40% de las exportaciones globales de arroz, según datos de 2021 de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), lo que le confiere un lugar privilegiado en la cadena alimentaria de todo el mundo. Y aunque esto le granjea unos ingresos estables y crea lazos de dependencia con importadores de África o Asia, también acarrea una responsabilidad difícil de gestionar en años de mala cosecha.

Exportación arroz India

El arroz es, al fin y al cabo, el alimento que más calorías aporta a la población mundial y la base de la dieta de más de 3.000 millones de personas. En algunos países, como Bangladés, Laos, Camboya, Madagascar o Liberia, supone directamente más de la mitad de la ingesta de calorías diaria.

Su producción se concentra en zonas tropicales inundadas de Asia, como el delta del Mekong en Vietnam o el valle del río Yangtzé en China, donde la gran cantidad de lluvias y una mano de obra abundante y barata permiten rentabilizar las plantaciones con facilidad. No en vano, cerca del 90% de la cosecha global procede de los campos asiáticos.

India y China producen cada una por separado un cuarto de todo el arroz del mundo, pero mientras que la primera no tiene problemas en compartir parte de su grano con el resto del mundo, la segunda ni siquiera es capaz de abastecer su mercado interno con su propia producción. Pekín, de hecho, importa cada año importantes cantidades de arroz de Vietnam, Tailandia y la propia India.

Ese desequilibrio convierte a Nueva Delhi en el gran proveedor del resto del mundo. África, con un déficit hídrico cada vez más acuciante y cosechas inestables, es la región que más depende de ese suministro, especialmente en países como Benín, Senegal, Costa de Marfil, Guinea, Togo o Yibuti.

La geopolítica del arroz, la base de la dieta mundial

Pero aunque a nivel regional África es el continente que más arroz indio absorbe, con el 42% de todas las exportaciones, en el plano nacional Bangladés y Nepal son los principales importadores de grano procedente del país más poblado del mundo desde este mismo año. Asia, en conjunto, es el destino de un tercio de las ventas indias, mientras que Oriente Próximo recibe otro 19%.

El problema es que Nueva Delhi prohibió las exportaciones de arroz blanco no basmati en julio de 2023 con el objetivo de frenar la subida de precios que estaban registrando los alimentos básicos en el país asiático. Esa decisión se sumó además a la restricción que ya estaba vigente desde septiembre del año pasado sobre las ventas de arroz roto, el más demandado por África por su bajo precio y por ser el más saciante. En total, ambas variedades ―blanco no basmati y roto― supusieron el 43% de las exportaciones indias de 2022.

De esta forma, y aunque el país sigue comercializando los tipos basmati y vaporizado, cumpliendo a duras penas en torno a la mitad de sus compromisos internacionales, el precio del arroz aumentó cerca de un 15% en los tres meses siguientes al anuncio de las nuevas restricciones, situando el coste global de este alimento en su valor más alto de los últimos 15 años. Su evolución futura dependerá de la dureza con la que con la que se mantengan las limitaciones: el Gobierno indio ha permitido exportaciones puntuales a socios estratégicos de África y Asia en las últimas semanas, pero la bajada de precios a nivel interno sigue siendo un objetivo prioritario de cara a las elecciones de 2024.

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