Pre diversidad Europarlamento

El portazo de Bruselas a la diversidad: un Europarlamento sin jóvenes ni minorías

A cierre de la legislatura 2019-2024, el eurodiputado promedio es un hombre blanco de 54 años. Solo tres tienen menos de 30
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“Unida en la diversidad”. El lema de la Unión Europea celebra la variedad de culturas, tradiciones y lenguas del continente. La forma en la que el Parlamento Europeo las representa, sin embargo, está lejos de ser fiel a la composición de la sociedad europea.

El eurodiputado promedio es un hombre blanco de 54 años de edad, mientras la juventud y las minorías étnicas a duras penas están presentes en Bruselas, según un análisis de El Orden Mundial en colaboración con la European Data Journalism Network.

Del total de 705 eurodiputados, solo tres tienen menos de treinta años, el 0,4%, cuando en el conjunto de la UE este grupo supone un 13% de la población aunque se excluya a los menores de edad. Los representantes racializados suponen apenas un 4% del hemiciclo, frente al 10% de la población europea.

Edad población europea y eurodiputados ordenador Edad población europea y eurodiputados ordenador

Algo similar sucede con las personas con discapacidad, un grupo a menudo pasado por alto pero que comprende a más de una cuarta parte de los europeos: solo seis eurodiputados, el 0,9%, declara tener algún tipo de discapacidad. Mientras tanto, las mujeres han conseguido alcanzar una cuota del 40% tras años de grandes avances, pero el número de hombres sigue siendo muy superior —425 frente a 280—.

Son datos “alarmantes”, en palabras de Alberto Alemanno, profesor de Derecho de la Unión Europea en HEC París, quien también recuerda que la transformación del Parlamento Europeo es “un proceso político-cultural que depende de los partidos políticos”. Las próximas elecciones europeas, que se celebran entre el 6 y el 9 de junio, les brindarán precisamente una nueva oportunidad para corregir esos desequilibrios.

Sin embargo, el previsible crecimiento de la extrema derecha, la corriente ideológica más masculinizada y envejecida, amenaza con homogeneizar aún más el Europarlamento y cerrar la puerta a la diversidad.

Edad media y brecha de género partidos europeos ordenador Edad media y brecha de género partidos europeos móvil

El cementerio europeo de elefantes

La generación de las crisis, el Erasmus y el euro, la que no puede permitirse una vivienda y la del Fridays for Future, no tiene voz en Bruselas. Una cuarta parte de los eurodiputados superan los 65 años, la edad de jubilación fijada por la mayoría de Estados miembros, mientras que los que están por debajo de 30 años, la edad media por ejemplo en la que las europeas son madres, son tan solo tres. Hasta las personas llamadas Martin duplican ese número.

Para Nikoleta Yordanova, profesora de Política Europea en la Universidad de Leiden (Países Bajos), ese desequilibrio está relacionado con el papel del Parlamento Europeo como “lugar de jubilación”. En la mente de un eurodiputado, “si quieres hacer política de verdad, te vas al parlamento de tu país, donde influyes en la política nacional; en el Parlamento Europeo te jubilas”.

A pesar de ello, Yordanova apunta que esa concepción está cambiando en algunos países, como en Francia, donde Bruselas se empieza a ver como “un trampolín, un campo de entrenamiento”. También en la izquierda española post-15M, que saltó a la primera plana política en las elecciones europeas de 2014 y ha pescado recientemente en la Eurocámara para elegir a dos ministros —Sira Rego, ministra de Juventud, y Ernest Urtasun, ministro de Cultura, ambos de Sumar—.

Mapa edad mediana eurodiputados ordenador

Mapa edad mediana eurodiputados móvil

Más allá de casos puntuales y el debate sobre si la falta de representación poblacional se corresponde con un mal funcionamiento democrático, la ausencia de perfiles júnior se retroalimenta con la baja participación de los jóvenes en las elecciones europeas: en 2019, el 54% de los mayores de 55 años votaron frente al 42% de los menores de 25, según un estudio del Eurobarómetro. Y eso pese a la movilización histórica de los jóvenes aquel año, que aumentaron hasta 14 puntos porcentuales su participación con respecto a 2014 y provocaron un giro verde en las políticas europeas.

“Para los jóvenes, las elecciones de la UE no son importantes no porque carezcan de compromiso cívico o voluntad de cambio, sino por la desconfianza en el sistema”, afirma Fabiana Maraffa, responsable de políticas de la Unión Europea en el Foro Europeo de la Juventud. Para ella, es clave que este tipo de electores vean a su generación representada en el Europarlamento: “Es más fácil creer que personas similares a ti pueden ser actores de cambio. Si los jóvenes se involucran más, más personas pensarán en unirse y postularse para cargos electos”.

Para concurrir a las elecciones europeas los jóvenes deben ser por lo general mayores de edad, pero hasta en nueve países —la mayoría del este de Europa— se exige una edad media de 21 años, en Rumanía 23 y en Italia y Grecia 25. Por el contrario, aunque la edad mínima para votar en las elecciones comunitarias también suele situarse en los 18 años, varios países ya han rebajado ese listón: en Austria, Malta, Alemania y Bélgica los votantes están llamados a las urnas a partir de los 16 años y en Grecia los mayores de 17.

Mapa brecha género Europarlamento ordenador Mapa brecha género Europarlamento móvil

Pero el rejuvenecimiento de la política europea es incomparable con la apuesta por la igualdad de género, una prioridad absoluta en la agenda europea. De hecho, el Parlamento Europeo presume de ser “uno de los más equilibrados del mundo”. Según cifras de su propio servicio de comunicación, el 40% de mujeres eurodiputadas es superior a la media comunitaria del 32% en los parlamentos nacionales y a la media mundial del 27%. Desde la primera legislatura de 1979, cuando las mujeres apenas ocupaban el 16% de los escaños, el aumento ha sido en efecto considerable.

Sin embargo, 22 de los 27 Estados miembros siguen enviando más eurodiputados hombres y todos los partidos a excepción de uno —La Izquierda— cuentan con más hombres en sus filas. En las formaciones de derecha —Partido Popular Europeo— y extrema derecha —ECR e Identidad y Democracia, llamadas a aumentar su peso en el hemiciclo en las próximas elecciones—, la representación femenina ronda incluso el tercio. Son, también, los grupos más envejecidos.

Evolución mujeres en el Parlamento Europeo ordenador Evolución mujeres en el Parlamento Europeo móvil

Una cámara eurocentrista

El edificio del Europarlamento es en realidad un lugar donde prevalece la diversidad. Asistentes parlamentarios, personal de la cantina, limpiadores…los trabajadores reflejan la variedad de la sociedad europea, con la excepción de los eurodiputados. “Hay una dinámica de clase”, señala Tina Magazzini, investigadora de la ONG Integrim Lab. “Algunas eurodiputadas negras informaron que al comienzo de su mandato a menudo las fuerzas de seguridad las detenían en la entrada del Parlamento porque su apariencia no se ajustaba al estereotipo de una eurodiputada”, cuenta.

Ni el Parlamento Europeo ni la mayoría de Estados miembros recogen datos sobre el origen étnico de sus diputados, así que el Integrim Lab y la Red Europea contra el Racismo (ENAR, por sus siglas en inglés) decidieron localizar por sí mismos a aquellos políticos “que se identifican explícitamente como no blancos y/o aquellos que nacieron o tienen ciudadanía de países ubicados en el sur global”.

Encontraron que, de 873 representantes que han pasado por la Eurocámara en la legislatura que está a punto de acabar, solo 37 —el 4,3%— pertenecían a alguna minoría racializada. Por contextualizar, al menos el 10% de la población europea procede de minorías étnicas o raciales. “Este desajuste nos hace cuestionar la legitimidad de las políticas que adopta el Parlamento”, manifiesta Nourhene Mahmoudi, asesora de Política e Incidencia Política de ENAR.

 

Todos los eurodiputados 2019-2024

Los 705 eurodiputados que han cerrado la legislatura 2019-2024

Por países, Reino Unido —hasta su salida del Europarlamento en 2020— y Francia aportaron la mayoría de eurodiputados racializados entre 2019 y 2024, con una cuarta parte de sus representantes cada uno, mientras que por partidos la derecha es de nuevo la corriente con menor diversidad. La bancada de Identidad y Democracia es directamente blanca en su totalidad y La Izquierda, el único grupo donde el peso de las minorías étnicas es proporcional al que tienen en el conjunto de la sociedad europea.

En el caso del colectivo LGTBI, la recolección de datos se complica, ya que depende de posicionamientos personales que no siempre son públicos, aunque la investigadora de Integrim Lab Tina Magazzini señala que en la última legislatura ha habido “mucha más apertura” en comparación con el mandato anterior. “Las políticas discriminatorias de los gobiernos húngaro y polaco terminaron generando una reacción en este sentido”, explica. En cuanto a su distribución a lo largo del Parlamento, los miembros del colectivo arcoiris ya no se concentran en los grupos de izquierdas, pero apenas hay eurodiputados abiertamente LGTBI de Europa Central y del Este.

Escaños inaccesibles

El 27% de los europeos declaran tener algún tipo de discapacidad y, sin embargo, en el Parlamento Europeo apenas hay seis personas de este colectivo. Para Alejandro Moledo, director adjunto y coordinador de Políticas del Foro Europeo de la Discapacidad, el problema es claro: “Las personas con discapacidad no compiten en igualdad de condiciones en las elecciones europeas”. Alude a la falta de financiación para sortear obstáculos a la accesibilidad, como la contratación de intérpretes de lenguaje de signos o vehículos adaptados.

“Si los partidos políticos reciben financiación pública, debemos garantizar por ley que cumplan ciertos estándares mínimos de accesibilidad”, exige Moledo, que también recuerda que aún hay países europeos que no garantizan el derecho a votar o presentarse como candidato a personas con discapacidad intelectual o psicosocial o bajo tutela. En concreto, quince países reconocen legalmente el derecho a votar a todas las personas con discapacidad, sin restricciones, pero solo diez garantizan su derecho a concurrir a las elecciones.

De esta forma, la próxima vez que se esgrima una falta insalvable de interés por los asuntos europeos para justificar la baja participación en unas elecciones comunitarias, cabría preguntarse si, en su labor legislativa, el Europarlamento entiende y alude a la diversidad de toda la población europea, a menudo con sentimientos y necesidades mucho más diversas que las contenidas en Bruselas.

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Metodología

Los datos han sido extraídos de la web del propio Parlamento Europeo y los perfiles oficiales de los eurodiputados, mientras que las cifras sobre características sociodemográficas de la población europea provienen de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat). Se ha tenido en cuenta el 6 de mayo, el día de inicio de las elecciones europeas, como fecha de corte para calcular la edad de los eurodiputados.

Este artículo ha sido producido en colaboración con la Red Europea de Periodismo de Datos (EDJNet) y, más concretamente, Maximilian Henning, Gina La Mela y Simon Jockers (SWR, Alemania), Gianna-Carina Grün (DW, Alemania), Lorenzo Ferrari (OBCT, Italia), Maria Delaney (Noteworthy y The Journal, Irlanda) y Tomas Hrivnak (Denník N, Eslovaquia).

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