Liberalizar las patentes de las vacunas no pondrá fin a la pandemia
El reciente cambio de postura de Estados Unidos, ahora a favor de liberalizar las patentes de las vacunas contra la covid-19, ha abierto el debate sobre si es una propuesta efectiva para poner fin a la pandemia. Pese a que decenas de países en desarrollo lo reclaman, su efectividad es dudosa.
“Estos tiempos y circunstancias extraordinarias requieren soluciones extraordinarias”. La representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, justificaba así el pasado 5 de mayo un anuncio también fuera de lo común: Washington apoyaría la liberalización de las vacunas contra la covid-19, previas negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC), para ayudar a acabar con la pandemia.
Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y Japón se oponían a la propuesta de India y Sudáfrica de liberalizar las patentes de las vacunas, una medida que apoyan más de sesenta países. La iniciativa permitiría a cualquier empresa farmacéutica fabricar las vacunas de Pfizer-BioNTech, Moderna u Oxford-AstraZeneca, que ahora se inoculan en países occidentales. Washington, además, ha sido un opositor tradicional a cualquier liberalización de patentes farmacéuticas en virtud del tratado que regula la propiedad intelectual a nivel mundial, el ADPIC, incluso en los peores años de la epidemia del VIH. Ningún presidente ha tomado una medida semejante, y ello tiene que ver en buena medida con el poder de la industria farmacéutica en la política estadounidense.
Sin embargo, la propuesta aún no tiene luz verde, pues debe aprobarse por unanimidad en la OMC, que empezará a negociarlo en una reunión formal el 8 y 9 de junio. Y falta el apoyo del resto de países occidentales: la propuesta ha generado división en la UE y entre sus Estados miembros, el Reino Unido aún no ha anunciado su apoyo y Japón solo ha confirmado que participará “de forma constructiva” en las negociaciones. Estas reticencias esconden dudas sobre la efectividad de una medida extraordinaria y sus posibles efectos adversos sobre la innovación en los productos farmacéuticos.