En el foco Geopolítica Oriente Próximo y Magreb

La “OTAN árabe”, una aspiración difícil de realizar

La “OTAN árabe”, una aspiración difícil de realizar
Tanque del Ejército jordano durante unas maniobras. Fuente: Richard Blumenstein (Marina de EE. UU.)

El presidente egipcio Abdelfatá al Sisi resucitaba, durante la cumbre de la Liga Árabe celebrada en Egipto en marzo de 2015, el proyecto de una fuerza militar árabe. La iniciativa para unir fuerzas entre los países árabes ha estado presente desde la creación de la organización panárabe en 1945. Sin embargo, la débil cohesión entre sus miembros siempre acababa frustrando el proyecto.

La lucha antiterrorista contra el Dáesh, el sectarismo y las injerencias extranjeras —en un claro guiño a la lucha por el poder regional que mantienen ciertos países árabes, en especial Arabia Saudí, contra Irán— son los motivos que alegaba el mandatario egipcio para relanzar el proyecto. El presidente Al Sisi aclaró que la fuerza militar “no estaría dirigida contra ningún Estado y no pretende injerir en ellos, sino respetar su soberanía y defender los intereses árabes”. Esta especie de “OTAN árabe” se pretendía crear en un contexto de inestabilidad enorme en la región, con Libia totalmente desestructurada, el Dáesh en su apogeo, la guerra entre Siria e Irak en un punto álgido y la lucha en Yemen entre la coalición liderada por Arabia Saudí y los hutíes, apoyados por Irán, en una crisis humanitaria absoluta. A toda esta circunstancia había que sumarle el distanciamiento entre el Gobierno de Barack Obama y sus aliados históricos en la zona, Egipto y Arabia Saudí.
Inicio del proyecto
La iniciativa fue rápidamente aprobada por la Liga Árabe y apoyada especialmente por Arabia Saudí y los países del Golfo. Pero no todos los países involucrados en el problema terrorista —excusa fundam...

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