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La diplomacia de la sonrisa de Kim Jong-un

La diplomacia de la sonrisa de Kim Jong-un
Fuente: Cheongwadae (Presidencia de Corea del Sur)

La imagen del líder norcoreano ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Mientras que su imagen de solemnidad, apatía y seriedad siempre ha sido característica, desde la tercera cumbre intercoreana ha adoptado una nueva estrategia que prima la cercanía que produce una sonrisa en público.

En el popular barrio de Gangnam, la gente hace cola para comer los famosos tallarines al estilo norcoreano —pyongyang naengmyeon— en el restaurante de Jin Mi. Como en el suyo, muchos otros restaurantes de Seúl han experimentado un boom en reservas desde el 27 de abril. El día en el que el Moon Jae-in y Kim Jong-un sellaron con un apretón de manos una promesa de paz que ha tardado 65 años en llegar, el líder norcoreano se convirtió en una celebridad en el sur. Un momento que demuestra la intrigante posibilidad de un futuro que acerque a las dos Coreas, lo que los cerca de 75 millones de habitantes de ambos lados llevan esperando más de medio siglo y que llega justo en la celebración de las elecciones locales en Corea del Sur.
Mímica y concordia
En un mundo donde el contenido multimedia prima sobre las ondas de radio, la apariencia se ha convertido en un elemento más de la comunicación política. La juventud y el atractivo de John F. Kennedy le ayudaron a vencer a su oponente, Richard Nixon, en las elecciones presidenciales de 1960 tras enfrentarse a él en el primer debate televisado de la Historia de Estados Unidos. Lo mismo le sucedió a Barack Obama en 2008.

En un estudio elabo...

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