Sin Siria ni Hezbolá, a Irán solo le queda una salida: el arma nuclear

Irán había levantado una alianza de milicias en Oriente Próximo que le protegiera de Israel. Ahora, con las guerras en Gaza y Líbano y la caída de Asad en Siria, esa alianza se ha derrumbado, dejando a Irán debilitado, obligado a replegarse y buscar una nueva forma de defenderse: ¿el arma nuclear?
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Sin Siria ni Hezbolá, a Irán solo le queda una salida: el arma nuclear
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia Commons

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El país que más pierde con la caída del régimen de Bashar al Asad en Siria es sin duda Irán. Su Eje de Resistencia, la alianza de milicias proiraníes de Oriente Próximo, empezó a debilitarse tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023 y ahora ha quedado tocado de muerte. Israel ha logrado quebrar a los aliados de Irán en Gaza (Hamás) y Líbano (Hezbolá), y hasta golpear al propio Irán. Perder Siria supone quedarse sin el centro de operaciones del Eje.
Perder el Eje de Resistencia va a obligar a Teherán a reconsiderar sus objetivos geopolíticos. El primer objetivo de la política exterior iraní es la supervivencia del régimen de los ayatolás. Hasta ahora, Irán usó el Eje de Resistencia para alejar las amenazas, pero los ataques de Israel han neutralizado esa defensa. Irán ya no puede permitirse proteger a sus proxies y no vinculará su futuro político a la supervivencia de estas milicias. Al contrario: se verá forzada a replegarse, perdiendo la influencia que había construido durante décadas.
Perder Siria parte el cordón umbilical con Hezbolá
Desde 2011, Siria había sido clave para mantener el Eje de Resistencia. Era la pieza central del esquema logístico Irán-Irak-Siria-Líbano, con el que Teherán enviaba ayuda a sus milicias regionales. Las Fuerzas Quds iraníes apoyaban a Asad con logística militar, inteligencia y seguridad, a cambio de paso libre por territorio sirio para proveer a Hezbolá y Hamás en Líbano y Gaza. 
Con todo ello, Irán buscaba consolidar una estrategia defensiva frente a Israel. Bajo el paraguas de Irán, Hezbolá intervino en la guerra de Siria para apoyar a Asad en 2012, lo que además permitió abrir un frente contra Israel en los Altos del Golán. Este eje, diseñado por el general iraní Qasem Soleimani y el líder de Hezbolá, Hasán Nasrala —los dos asesinados por Estados Unidos e Israel en los últimos años—, ha llegado a suponer entre 30.000 y 50.000 millones de dólares de inversión iraní en Siria en los últimos trece años. 
Siria...

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Daniel Bashandeh

Madrid, 1994. Graduado en Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III con una estancia académica en la Universidad de California, Berkeley. Máster en Estudios Árabes e Islámicos Contemporáneos por la Universidad Autónoma de Madrid. Analista político especializado en Irán y Oriente Próximo.