4 de noviembre de 2016

4 de noviembre de 2016: entra en vigor el Acuerdo de París contra el cambio climático

El Acuerdo de París, ratificado por casi todos los países, obliga a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para que la Tierra deje de calentarse. El objetivo es que en 2050 la cantidad emitida de estos gases no supere lo que la propia atmósfera puede absorber.
4 de noviembre de 2016: entra en vigor el Acuerdo de París contra el cambio climático
Adopción de Acuerdo de París. Fuente: Naciones Unidas.

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El Acuerdo de París se firmó el 12 de diciembre de 2015 en la capital francesa, pero no entró en vigor hasta el 4 de noviembre de 2016, cuando 55 países que entonces representaban el 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) ratificaron el texto. Hoy ya son 195 países los que han firmado el Acuerdo, y 190 Estados más la Unión Europea lo han ratificado, a excepción de Libia, Eritrea, Yemen, Turquía, Iraq e Irán. En total, las 191 partes suman el 97% de las emisiones mundiales de GEI.

Con ese alcance, el Acuerdo de París también marcó el hito de haber sido el primer tratado global vinculante en materia climática. Esto supuso un gran avance respecto a su antecedente inmediato, el Protocolo de Kioto, que obligaba a reducir las emisiones de GEI solo a los países desarrollados, y Estados Unidos ni siquiera lo ratificó.

Todos en la lucha contra el cambio climático

Tras dos semanas de negociaciones, el Acuerdo de París se aprobó en la vigésimo primera Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Su objetivo es que el aumento de la temperatura media de la Tierra no supere los 2 ºC respecto a la que había antes de la Revolución Industrial, y, a ser posible, los 1,5 ºC. La idea es alcanzar a mediados de siglo las emisiones netas cero, es decir, que la atmósfera pueda absorber la cantidad de GEI emitida. Para ello, el Acuerdo de París exige a sus países parte que cada cinco años presenten a la secretaría de la CMNUCC sus planes para reducir las emisiones mediante las llamadas contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés), objetivos voluntarios de reducción de emisiones.

Por otro lado, el Acuerdo de París no solo se propone limitar el calentamiento global, sino también que los Estados parte se ayuden entre sí para conseguirlo. Para ello, el documento anima a los países desarrollados a prestar ayuda financiera a los países en desarrollo para que estos aumenten sus capacidades de adaptación y mitigación. El Acuerdo de París se basa en el compromiso que los primeros alcanzaron en el Acuerdo de Copenhague de 2009 de movilizar 100.000 millones de dólares para 2020 con el fin de ayudar a los demás a luchar contra el cambio climático, pues la meta había quedado lejos de cumplirse.

Un acuerdo que se cumple a medias

Aunque el Acuerdo de París es ambicioso y compromete a la mayoría de países del mundo, no se cumple del todo. Según un análisis realizado en 2021 por el Climate Action Tracker (CAT) —un consorcio internacional financiado por la Fundación Europea para el Clima—, si los países continúan con sus políticas climáticas, la temperatura media mundial no solo superará los 1,5ºC, sino que alcanzará los 2,4ºC para finales de siglo. Esto se debe sobre todo a que las NDC de los países son insuficientes porque, o bien no incluyen objetivos nuevos, o no cuentan con el dinero necesario para las políticas que proponen. De los 37 países que analizó el CAT, los principales emisores de GEI, como Estados Unidos, India o China, tienen unas NDC insuficientes para cumplir con el límite de los 1,5ºC. Es más, según el estudio, solo Gambia cuenta con planes que se adecúan a los objetivos del Acuerdo de París. 

Por otro lado, el abandono de Estados Unidos del Acuerdo de París en noviembre de 2020 por decisión del entonces presidente Donald Trump dañó la credibilidad y efectividad del tratado. Estados Unidos supone el 18% de las emisiones globales de GEI y es el segundo en términos absolutos después de China. Con su salida del Acuerdo, Washington ya no tenía la obligación de luchar contra el calentamiento global y el cambio climático, lo que podía desanimar al resto de países. No obstante, el presidente Joe Biden revocó la decisión de Trump nada más llegar a la Casa Blanca, con lo cual Estados Unidos volvió al Acuerdo de París desde febrero de 2021.

Ana Raya

Madrid, 1998. Graduada en Relaciones Internacionales (UCM) y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos (UC3M). Interesada en conflictos espaciales, fronteras, mapas y geopolítica crítica.

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