26 de abril de 1937

26 de abril de 1937: aviones alemanes e italianos desatan el bombardeo de Guernica

La Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana protagonizaron el bombardeo de Guernica para reforzar las posiciones de las tropas sublevadas en el frente norte de la guerra civil española. El ataque masacró a la población y redujo la localidad vizcaína a cenizas.
26 de abril de 1937: aviones alemanes e italianos desatan el bombardeo de Guernica
Ruinas de Guernica después del bombardeo. Fuente: Archivo Federal Alemán (Wikimedia Commons)

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Eran las tres y media de la tarde cuando las sirenas antiaéreas sonaron en la localidad vizcaína de Guernica. Poco después, un avión arrojaba las primeras bombas incendiarias: la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que apoyaban a las tropas sublevadas de Francisco Franco en la guerra civil española, bombardearon durante tres horas una villa entonces bajo el Gobierno de la Segunda República.   

Las bombas incendiarias destruyeron el 85% de los edificios de Guernica, un total de 271. Los rebeldes nunca reconocieron la masacre, pero las versiones sobre el número de víctimas a manos de la aviación extranjera han ido desde varios centenares hasta las 1.654 personas muertas y 889 heridas que estima el Gobierno vasco. Desde entonces, Guernica recuerda uno de los momentos más oscuros de la historia europea del siglo XX.

El bombardeo de Guernica, experimento de guerra

A principios de 1937, las tropas de Franco se encontraban a las puertas de Madrid. Querían tomar la capital para derrocar al Gobierno, pero tendrían que esperar hasta 1939, pues los republicanos les derrotaron en las batallas del Jarama y Guadalajara. Fue entonces cuando Franco redirigió sus esfuerzos al frente norte, donde contaba con la ayuda de la Alemania nazi y la Italia fascista, a pesar de que ambos países habían suscrito en 1936 el pacto internacional de no intervención en la guerra civil española.

El propósito era controlar el País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia. Para ello, Franco reunió decenas de aviones de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana y eligió Guernica como uno de los primeros objetivos. La villa era clave para las comunicaciones de las tropas republicanas y albergaba tres fábricas de armamento. Además, tenía un profundo significado cultural para la sociedad vasca, pues era el centro del antiguo Señorío de Vizcaya, un territorio con organización política propia que había existido desde el siglo XI hasta 1876.  

Así pues, el bombardeo de Guernica tuvo una finalidad doble: romper la comunicación de las tropas republicanas en el frente norte vasco y desmoralizar al enemigo. Fue un experimento de guerra que inspiraría los bombardeos de Varsovia, Londres o Dresde en la Segunda Guerra Mundial, y no se conocería una forma de ataque tan descarnada hasta las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki en 1945. 

El Guernica de Picasso

El horror de lo ocurrido llevó al célebre artista español Pablo Picasso a plasmar el bombardeo como respuesta a un encargo previo del Gobierno republicano para el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937. El resultado fue el famoso Guernica, un cuadro en blanco y negro de 3,49 metros de alto por 7,77 metros de ancho. La pintura, simbólica, mezcla rasgos cubistas y expresionistas para mostrar un conjunto de figuras y cuerpos, seis humanos y tres animales, que desde entonces ha suscitado preguntas sobre si es un manifiesto contra la guerra o representa una etapa del autor. 

En cualquier caso, Picasso lo pintó en el contexto de la guerra civil española para denunciar la violencia que sufría la sociedad en aquel entonces. Incluso ordenó que la pintura no se expusiese en España hasta que no se restablecieran las libertades democráticas, por lo que el Guernica permaneció en el Museo de Arte Moderno de Nueva York hasta 1981, cuando regresó a Madrid, donde terminaría expuesto en el Museo Reina Sofía.

Con el tiempo, el cuadro se ha convertido en un icono antifascista y en símbolo de protesta contra las guerras, como demostraron carteles con motivos del Guernica para denunciar la de Vietnam en 1967 o la de Irak en 2003. La villa, asimismo, ha estado presente en la última guerra que asola a Europa: en abril de 2022, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, comparó el bombardeo de Guernica con el asedio de las tropas rusas a la ciudad de Mariúpol para pedir a España que mantenga su apoyo a Ucrania.

Fe de errores: la versión inicial de este artículo indicaba que el Gobierno republicano le había encargado a Picasso el propio ‘Guernica’, cuando había sido un trabajo libre después sí inspirado en el bombardeo.

Ana Raya

Madrid, 1998. Graduada en Relaciones Internacionales (UCM) y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos (UC3M). Interesada en conflictos espaciales, fronteras, mapas y geopolítica crítica.

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