Haití: pandemia, crisis económica y ahora lucha por el Gobierno

Haití vive una crisis social provocada por una particular situación política: el presidente, Jovenel Moïse, asegura que le queda un año de mandato, mientras que la oposición alega que la legislatura terminó el pasado 7 de febrero, una verdad a medias, y ya ha nombrado un “presidente interino”. Este escenario ha desatado un aumento de inseguridad y violencia. Entretanto, Moïse gobierna por decreto y con el Parlamento cerrado desde enero de 2020. El futuro pasa por celebrar elecciones, una reforma o una crisis mayor.
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Haití: pandemia, crisis económica y ahora lucha por el Gobierno
Bandera de Haití. Fuente: Pixabay.

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Haití está sumido en una nueva etapa de inestabilidad. El país más pobre de América, que desde el fin de la dictadura de los Duvalier (1956-1986) ha tenido una veintena de Gobiernos, vive ahora su enésimo periodo de caos institucional. A la perenne crisis económica se suma el desgaste social, una escalada de secuestros y la violencia en las calles, que han provocado una ola de movilizaciones contra el presidente Jovenel Moïse en los últimos años. Entre las demandas sociales están el malestar con la corrupción, el rechazo a la subida del precio de los combustibles o la desafección por un mandatario que no ha supuesto ningún cambio a mejor.

Moïse se enfrenta a la Dirección Política de la Oposición Democrática (DIRPOD), una plataforma opositora que exige el fin de su mandato. Además, sectores estratégicos como los sindicatos, académicos, una parte de la Iglesia o la Justicia también abogan por la salida del líder que, sin embargo, sostiene que le queda un año de legislatura. El presidente cerró el Parlamento a principios de 2020 y puso en pausa las elecciones legislativas de otoño de 2019 de manera unilateral.

Entretanto, el país ha convivido este último año con la pandemia de manera descafeinada. Las medidas sanitarias han sido laxas y la ONG Médicos Sin Fronteras señala que la dimensión de la crisis está distorsionada por la falta de test diagnósticos. La prueba está en la vecina República Dominicana, que ha tenido dieciséis veces más casos notificados con una población similar. El Gobierno dominicano por ahora negará la vacuna a los migrantes haitianos en situación de irregularidad y ya prevé construir un muro en los 370 kilómetros de frontera a partir del segundo semestre de 2021 para frenar la inmigración ilegal. No obstante, la crisis sanitaria no ha estado en el centro de las protestas haitianas actuales, aunque sus efectos agravan la situación socioeconómica

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Marta Moya

Barcelona, 1996. Graduada en Periodismo. Máster en Periodismo Político Internacional por la Universitat Pompeu Fabra. Apasionada por la política latinoamericana, sus complejidades y sus gentes. Además, me interesan los temas sociales, de minorías y de género. Actualmente codirijo Calle Mundo, un podcast de periodismo internacional.