¿Va Europa del Este a adelantar al sur? El milagro económico que está cambiando la UE
Europa Oriental se ha convertido en la región emergente del bloque comunitario gracias a su crecimiento económico. Su influencia, cada vez mayor, le permite condicionar las políticas de Bruselas y su estrategia de seguridad hacia Rusia, pero la crisis energética puede echar todo al traste.
“El centro de gravedad europeo se está desplazando hacia el este”. En 2003, las palabras del secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, indignaron a Francia y Alemania. Se interpretaron como un ataque a los dos países por oponerse a la invasión de Irak. Sin embargo, la declaración también desprendía un aroma a profecía: un año después, la Unión Europea vivió la mayor ampliación de su historia con la adhesión de ocho países de Europa Oriental. A todos les quedaba un largo camino por recorrer. La época comunista había dejado economías aisladas y obsoletas, y las rentas de sus habitantes estaban por debajo de la media europea.
Tras casi dos décadas, los presagios se han hecho realidad. Las economías del Este lideran el crecimiento europeo, con Estonia, Lituania o República Checa superando a España en PIB per cápita por paridad de poder adquisitivo. Este milagro económico ha convertido a Europa Oriental en la región emergente de la UE. Ahora, esa “nueva Europa” de la que hablaba Rumsfeld amenaza el dominio de la “vieja”, encarnada por el liderazgo del eje franco-alemán y los países del sur.
La receta del éxito: integración europea, transporte y desarrollo industrial
Europa del Este ha cimentado su crecimiento económico sobre tres pilares. El más importante fue su adhesión a la Unión Europea en 2004. El dominio de la Unión Soviética había impedido a sus países satélites comerciar con la parte occidental de Europa, por lo que su caída en 1991 les dio la oportunidad de abrir sus puertas a Occidente. Con la entrada en la comunidad europea, las economías del Este pudieron integrarse en las cadenas de suministro europeas y en el mercado común, lo que intensificó los flujos comerciales. Asimismo, los fondos de desarrollo otorgados por Bruselas les permitieron modernizar sus economías y sus infraestructuras públicas.