El “escudo de silicio”: ¿protegen los chips a Taiwán de una invasión china?

Taiwán cree que su control de los semiconductores disuade a China de atacar la isla. Pero puede ser al contrario: que la dependencia lleve a Pekín a invadir para hacerse con esta tecnología. Una guerra provocaría un desastre económico mundial peor que el de la crisis de 2008 o la pandemia.
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El “escudo de silicio”: ¿protegen los chips a Taiwán de una invasión china?
Fuente: PxHere y Wikimedia Commons

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Una isla es crucial para la economía mundial de este siglo. Las empresas de Taiwán producen un 68% de los semiconductores, el 92% en el caso de los más avanzados, esenciales para que funcione desde una puerta de garaje hasta un misil. Ya durante la pandemia, el confinamiento en la isla retrasó la entrega de smartphones y coches, entre otros productos. Muchos taiwaneses confían en que este rol les protege de una invasión china que sería catastrófica para toda la cadena producción mundial. Suelen decir que la industria de los chips, sobre todo la empresa TSMC, es la “montaña sagrada” que protege a Taiwán.
En frío, los datos les dan la razón. La producción de microchips consta de varias fases y, aunque algunas tengan lugar en Estados Unidos, Japón o Corea del Sur, Taiwán es vital en casi todas. Según el Gobierno taiwanés, el país cubrió en 2023 el 21,3% global en la fase de diseño, el 77,9% en la fabricación de obleas y el 52,6% en el ensamblaje y el testeo final. Son las piezas del llamado “escudo de silicio”, la defensa taiwanesa frente a China. Sin embargo, no es del todo seguro que el escudo sea infalible o incluso que exista.
Un sector clave para el mundo
“Los diferentes tipos de chips se fabrican con distintas tecnologías de manufactura, a partir de diferentes modelos de negocio. Y no son intercambiables”, explica a El Orden Mundial Jan-Peter Kleinhans, director del programa de Tecnología y Geopolítica de la fundación alemana Stiftung Neue Verantwortung. Es decir, que un semiconductor diseñado para un aparato específico no puede usarse en otro con otras funciones. “Hay que pensar en una cadena de suministros extremadamente compleja en la que ninguna región puede reunir todos los elementos necesarios. Y Taiwán importa porque está en medio de toda esta cadena”. 
En parte, esta diversificación se debe a que las firmas estadounidenses que dominaban el mercado en los años noventa externalizaron la producción. Como resultado, Estados Unidos redujo su cuota global ...

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Daniel Iriarte

Periodista y analista especializado en cuestiones de seguridad global, sobre todo en las llamadas 'amenazas híbridas'. Fue corresponsal del diario ABC en Estambul y editor de Internacional en El Confidencial, y ha sido enviado especial o reportero ‘freelance’ en más de cincuenta países.