Estados Unidos ha encendido las alarmas ante una posible operación militar china en la isla. Pekín ha aumentado sus ejercicios militares en plena tensión comercial con Washington.
¿Qué tienes que saber?
- Estados Unidos advierte de una «amenaza inminente» de China en Taiwán. Así lo señaló hace unos días el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, en el Diálogo de Shangri-La, una reunión de instituciones de defensa en Singapur. Hegseth describió a China como una potencia hegemónica que aspira a dominar en Asia e instó a sus aliados regionales a aumentar el gasto militar.
- China respondió a Estados Unidos y afirmó que no debe «jugar con fuego» con Taiwán. Pekín culpó a Washington de desplegar armas en el Indo-Pacífico y de aumentar las tensiones en la región. El cruce de declaraciones se produce en plena escalada de la disputa arancelaria entre ambos países. China acusó a Estados Unidos de socavar la tregua comercial de 90 días acordada en mayo.
- Las sospechas sobre una invasión de Taiwán se han incrementado en los últimos meses. Pekín ha intensificado sus maniobras alrededor del mar de China Meridional. En mayo, China realizó uno de sus mayores despliegues navales en la región. Estos ejercicios incluyeron prácticas con fuego de largo alcance, el despliegue de un portaaviones y la simulación de un bloqueo marítimo.
El estrecho de Taiwán representa un punto clave en una de las rutas comerciales más importantes del mundo. Por ahí transita el 20% del comercio mundial. Además, Taiwán alberga el 66% de la producción de microchips a nivel global. Descubre todos los detalles sobre la geopolítica de la zona en este mapa:

¿Por qué es importante?
- Estados Unidos ha cambiado su discurso respecto a una futura invasión china de Taiwán. Hace unos meses, Washington consideraba que el ataque militar contra la isla no era ni inminente ni inevitable. Incluso Donald Trump acusó a Taiwán de «robar» su industria de chips y amenazó con aranceles del 100% a los semiconductores importados, poniendo en riesgo el «escudo de silicio» de la isla.
- Sin embargo, el nuevo enfoque de Estados Unidos refleja sus crecientes tensiones con China. Las declaraciones de Hegseth contrastan con la tendencia aislacionista de Trump y los ataques contra sus aliados al inicio de su mandato. El discurso sobre Taiwán y la guerra arancelaria muestran que, para Washington, China es un enemigo, no sólo un competidor, y que su prioridad es Asia-Pacífico.
- Las maniobras militares de China evidencian la errática política de Trump. Sus ataques retóricos hacia sus aliados asiáticos y su falta de compromiso con la defensa de Taiwán han alimentado las ambiciones de Pekín. Del mismo modo, sus aranceles a China ―y la retirada parcial de estas tarifas― han transmitido que Trump no estaría tan dispuesto a un embargo económico en caso de invasión.
- La posibilidad de una invasión china de Taiwán confirma el deterioro del sistema internacional. Esta erosión del orden basado en reglas se ha potenciado a raíz de la invasión rusa de Ucrania, la ofensiva israelí en Gaza o la toma del Alto Karabaj por parte de Azerbaiyán. En un contexto de confrontación, inestabilidad y expansionismo, China tiene más incentivos para invadir Taiwán.
¿Qué cabe esperar?
- El riesgo de una invasión china de Taiwán es cada vez mayor. La posibilidad de una operación militar a gran escala sigue siendo poco probable a corto plazo. Sin embargo, la percepción de debilidad en Estados Unidos por parte de Pekín aumenta sus incentivos. No es descartable que China opte primero por un ataque limitado, como la toma de islas periféricas o un bloqueo marítimo.
- Taiwán adoptará la «estrategia del puercoespín» para repeler una invasión china. Su plan militar pasa por una especie de «guerra asimétrica» mediante el uso de armas destructivas y fáciles de transportar, como los misiles Stinger usados por Ucrania frente a Rusia. El objetivo no es derrotar a China, sino ganar tiempo para recibir el apoyo de sus aliados y forzarle a negociar.
- Sin embargo, el apoyo estadounidense a Taiwán con Trump es una incógnita. La opción de involucrarse directamente en un conflicto militar en el extranjero contradice su idea de centrarse en los problemas internos. Con todo, el líder republicano podría respaldar una intervención a favor de Taiwán si no quiere transmitir debilidad frente a China y considera que puede dañar a Pekín.

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El crecimiento económico sigue a la baja
La OCDE rebajó ayer sus previsiones de crecimiento global por segunda vez consecutiva en apenas unos meses. Sus estimaciones también afectan a España.
Las tres claves
- La OCDE estimó que la economía crecerá un 2,9% en este 2025. Esta cifra supone dos décimas menos que las previstas en marzo. El organismo atribuye esta reducción a las tensiones comerciales provocadas por la guerra arancelaria que inició Trump. Según la OCDE, el deterioro del comercio internacional ha alimentado la incertidumbre y está reavivando la inflación en algunos países.
- Estados Unidos es una de las economías desarrolladas más afectadas. La OCDE ha reducido su previsión del crecimiento del 2,2% en marzo al 1,6% en junio durante 2025. Sin embargo, ese declive todavía es más pronunciado en sus países vecinos: México y Canadá. En sus casos, la organización pronostica un escenario de estancamiento o recesión.
- Europa tampoco se libra del pesimismo de la OCDE. Alemania mantiene una previsión de crecimiento del 0,4% en 2025 y Francia la reduce hasta el 0,6%. España se sitúa en el 2,4%, dos décimas menos que en marzo. La economía española resiste mejor el impacto de los aranceles gracias al consumo privado, al peso de los servicios y a su menor exposición al comercio con Estados Unidos.
Otras tres noticias importantes de la semana:
- Corea del Sur elige presidente. El liberal Lee Jae-myung ganó las elecciones tras la destitución de su predecesor, el conservador Yoon Suk-yeol, por un fallido autogolpe. Lee tendrá el reto de restaurar la confianza en la democracia surcoreana. En el exterior, buscará mantener su alianza con Estados Unidos, pero adoptará un enfoque más pragmático con China y Corea del Norte.
- Cae el Gobierno de Países Bajos. El líder ultraderechista, Geert Wilders, anunció ayer su salida del Ejecutivo por la negativa de sus socios de coalición a aprobar de inmediato nuevas medidas contra la inmigración. Su formación, el Partido por la Libertad, fue la fuerza más votada en las elecciones de 2023. Ahora, el país se verá abocado a unos nuevos comicios en otoño.
- La ultraderecha europea vuelve a ganar impulso en Polonia. La victoria de Karol Nawrocki en las elecciones presidenciales del domingo ha forzado al primer ministro europeísta, Donald Tusk, a presentar una moción de confianza. La elección de Nawrocki paralizará la agenda reformista del Gobierno y afianza el avance de los candidatos nacionalistas y euroescépticos en Europa del Este.