El estallido de 30 años de descontento en Chile

En pocos días, lo que comenzó como una protesta estudiantil contra el aumento de las tarifas del transporte público se ha convertido en uno de los ciclos de movilización ciudadana más significativos de las últimas décadas, que se ha mantenido incluso después de que el Gobierno de Chile suspendiera el alza del pasaje, declarase el estado de emergencia y aplicara un toque de queda en distintas zonas del país.
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El estallido de 30 años de descontento en Chile
Protestas en Chile (2019), Plaza Baquedano, Santiago, Chile. Fuente: Carlos Figueroa (Wikimedia)

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Bastaron 30 pesos (el equivalente a 4 céntimos de euro) para que la población chilena saliera a las calles. Sin embargo, no han sido suficientes para regresar todo a la normalidad. Después de una semana, el sonido de los cacerolazos sigue escuchándose en distintas zonas de Santiago, y se ha extendido a más ciudades a lo largo del país. Acompañan a las cacerolas el gas de las bombas lacrimógenas, el humo de los incendios, las noticias de los saqueos y las denuncias contra la violencia que en los últimos días ha azotado a la sociedad chilena. 
El detonante del conflicto fue el aumento, a principios de octubre, de la tarifa del transporte público en la capital del país, con el cual el metro de Santiago pasó de costar 800 a 830 pesos en hora punta. Los estudiantes  organizaron una serie de protestas contra el alza del precio que consistían en la evasión conjunta del pago del transporte. Con la ayuda de las redes sociales y a través de hashtags como #EvasionMasivaTodoElDia, una multitud de personas de distintos sectores de la ciudad comenzaron a concentrarse en las estaciones de metro para sobrepasar los controles de acceso de forma masiva.
Gracias a las protestas, entre el 7 y el 18 de octubre se registraron cerca de 200 disturbios, y los daños en las infraestructuras alcanzaron los 500 millones de pesos. Sin embargo, no fue hasta el viernes 18 que el conflicto social estalló de forma definitiva, dando lugar a concentraciones multitudinarias, enfrentamientos violentos entre los manifestantes y las fuerzas policiales, y la quema y destrozo de infraestructuras en distintas zonas de la ciudad. Incluso después de que el presidente Sebastián Piñera diera marcha atrás al aumento de las tarifas del metro, las movilizaciones ciudadanas continuaron extendiéndose por el resto del país, haciendo oídos sordos a la declaración del estado de excepción, al despliegue de las fuerzas militares en las calles y a la aplicación de un toque de queda; medidas que no han hecho más q...

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Victoria Ontiveros

Santiago de Chile, 1996. Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública en la UAM. De nacionalidad chilena y española. Interesada en América Latina y en asuntos relacionados con cooperación internacional, desarrollo sostenible, prevención de la violencia y derechos humanos.