En el Big Four del deporte estadounidense, el béisbol supo primar sobre el baloncesto, el fútbol americano y el hockey sobre hielo. Este juego, con arraigo en buena parte de la población, ha reflejado los cambios políticos y sociales del país durante dos siglos. El bate, el guante o la gorra están en las imágenes más características de la nación. Los más fanáticos lo siguen como si fuera una religión y sus jugadores son tratados como estrellas de cine. Aun así, el béisbol lleva algunos años sufriendo una crisis de popularidad y parece vivir el final de una era en Estados Unidos.
La fase final de la temporada 2020 reunió frente al televisor a cerca de 9,7 millones de espectadores, la peor cifra en la historia reciente de la liga profesional estadounidense, la Major League Baseball (MLB). A ello se une el descenso de asistencia a los estadios en los últimos años, con una media del 66% de aforo. El béisbol no consigue atraer nuevos aficionados y, peor aún, estaría perdiendo seguidores cada temporada. La mala época se agravó ante la crisis del coronavirus, que el año pasado dejó pérdidas de 3.000 millones de dólares. El debate en torno al mejor béisbol del mundo está abierto, pero todos reconocen que necesita cambios.
El pasatiempo favorito de Estados Unidos
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento