El año cero de la diplomacia de Trump

La llegada de un halcón como Mike Pompeo al Departamento de Estado puede suponer el arranque definitivo de la diplomacia de Trump y definir, para bien o para mal, su inconsistente y contradictoria política exterior.
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El año cero de la diplomacia de Trump
El nuevo secretario de Estado, Mike Pompeo. Fuente: Departamento de Estado de EE. UU.

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El 13 de marzo de 2018 a las 8:44, hora local, Trump destituía a su secretario de Estado, Rex Tillerson, y nombraba sucesor al director de la CIA, Mike Pompeo. Pese a que era un movimiento más que esperado y cuyo contenido no sorprendió a nadie, Washington no daba crédito a cómo se había producido la jugada, que, como viene siendo habitual en la Administración Trump, se efectuó a golpe de tweet. Tillerson acababa de aterrizar unas horas antes, proveniente de un viaje oficial a África, y según la Casa Blanca se le había comunicado que sería reemplazado, pero desde el Departamento de Estado se hacía énfasis en su deseo de permanecer en el cargo y, lo que es peor, que la decisión había sido conocida a través del tweet del presidente.
Estos sucesos se producían solo una semana después del ataque químico contra un exespía ruso en la ciudad británica de Salisbury. Tillerson había mantenido una línea clara y contundente de apoyo al Gobierno de May, mientras que Trump se había mantenido prudente y discreto. Estas divergencias entre el presidente y el jefe de la diplomacia estadounidense han sido constantes durante el primer año de la Administración Trump. El ya ex secretario de Estado, antiguo director general de la multinacional Exxon Mobil, fue visto inicialmente con recelo por parte del establishment de Washington por sus conexiones con Rusia y su inexperiencia en el sector público. Sin embargo, Tillerson, pese a su inefectividad, fue alabado como uno de los hombres claves para controlar los impulsos de la extravagante política exterior de Trump.
A pesar de esto, Tillerson pasará a la Historia quizás como uno de los más breves y peores secretarios de Estado de Estados Unidos. Nada más llegar a su departamento, se rodeó de un círculo de colaboradores íntimos y se aisló no solo del resto de diplomáticos y funcionarios de carrera, sino también de la prensa. A Tillerson no le apasionaban las entrevistas y las ruedas de prensa y llegó a dejar fuera a los corresponsales que tr...

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Trajan Shipley

Madrid, 1997. Estudiante de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Soy español y estadounidense, y me interesan especialmente la economía y el comercio internacional, la integración europea y cuestiones jurídicas internacionales.