La marca española de cervezas Cruzcampo sacó en enero de 2021 una campaña publicitaria para reivindicar las raíces. Podría haber pasado desapercibida, pero contaba con la participación de la cantante española Lola Flores. Pero Flores falleció en 1995. Casi veintiséis años después, y con el consentimiento de sus hijas, se ha usado su voz y su imagen, generadas por inteligencia artificial (IA), para narrar el anuncio.
Como otras revoluciones tecnológicas, se pudo resucitar a Lola Flores gracias a la pornografía. Los primeros deepfakes, popularizados en la red social Reddit en 2017, eran vídeos pornográficos manipulados para hacer aparecer en ellos a actrices como Gal Gadot o Scarlett Johanson. Estos montajes hechos con inteligencia artificial inauguraron una nueva era de creatividad audiovisual. Otros vídeos falsos, como el de Obama llamando “inepto” a Trump, mostraron su capacidad para incidir en la opinión pública. En Reddit también surgió el nombre del fenómeno: deepfake es la unión en inglés de deep, ‘profundo’, y fake, ‘falso’. Deep es por deep learning, o ‘aprendizaje profundo’, una técnica del mundo de la IA.
Las plataformas, árbitros incómodos de la libertad de expresión
La MIT Technology Review ha llamado al 2020 “el año en que los deepfakes se han popularizado”. Poder imitar casi a la percepción a personajes famosos, resucitar a aquellos que ya no están o sintetizar humanos gracias a la IA abre un mundo de posibilidades para el arte o el entretenimiento. James Dean volverá a actuar en una película más de medio siglo después de su muerte, por ejemplo. Pero también crea riesgos, como nuevas maneras de suplantar la identidad y campañas de desinformación mucho más precisas y difíciles de descubrir.
La receta de un deepfake: un ordenador y saber dónde buscar
En uno de los capítulos de la serie distópica Years & Years (2019), un movimiento populista ganaba las elecciones en el Reino Unido gracias a una agresiva campaña en la que ...