Cómo un acuerdo entre Alemania y la URSS hizo a Europa depender del gas ruso

Alemania y la Unión Soviética llegaron a un acuerdo en los setenta: tecnología alemana para construir gasoductos a cambio de gas natural ruso barato. Ahí se plantó la semilla de la dependencia energética europea con Rusia, que se ha hecho más evidente que nunca con la invasión de Ucrania.
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Cómo un acuerdo entre Alemania y la URSS hizo a Europa depender del gas ruso
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia y Freepik.

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“Más de cincuenta años unidos por el gas”: ese podría ser el eslogan de la relación especial entre Alemania y Rusia. Pero igual que Vladímir Putin llegó al poder en el 2000 y cambió el vínculo entre ambos países, la llegada de Olaf Scholz a la Cancillería alemana ha vuelto a cambiar este peculiar romance.
La relación entre Alemania y Rusia —entonces la Unión Soviética— comenzó a asentarse en los años setenta, tras un primer escarceo dos décadas antes que Estados Unidos se encargó de cortar. Desde entonces, alemanes y rusos han cooperado ganando gas barato unos y tecnología otros.
Pero esta complicidad ha estado marcada por expectativas incumplidas. Alemania confiaba en que Rusia se convertiría en un aliado con valores y mercados en línea con los europeos. Moscú, por su parte, buscaba integrarse en el comercio internacional y recuperarse como potencia económica a través de sus hidrocarburos. Sin embargo, ahora que Rusia ha invadido Ucrania, Alemania ya no quiere seguir comprando energía del este y busca otros proveedores, por lo que el Kremlin habla de “daños irreversibles” en el vínculo ruso-alemán.
Conseguir gas barato ¿y democratizar la URSS? 
La Unión Soviética empezó a interesarse por el mercado energético europeo ya en los años cincuenta y sesenta, cuando varias empresas del continente intentaron venderle tuberías y tecnología para construir oleoductos y gasoductos hacia Europa. Pero era la Guerra Fría. Estados Unidos intervino para bloquear los acuerdos, embargando tuberías y argumentando que el proyecto iría en contra de la seguridad de los europeos, que pasarían a depender en exceso de los hidrocarburos soviéticos y serían vulnerables a las presiones de Moscú.

El mapa de los gasoductos de Europa

Tras este intento fallido, la relación ruso-alemana tardó una década más en formalizarse. Ambos países comenzaron a cooperar en los años setenta a través del acuerdo conocido como Gas for pipes (‘gas a cambio de tubería...

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Sonia Velázquez

Madrid. Graduada en Relaciones Internacionales y Traducción e Interpretación por la Universidad Pontificia Comillas. Máster en Recursos Energéticos y doctoranda en Seguridad Internacional. Pasión por la geopolítica. Análisis sobre energía, vulnerabilidad energética y amenazas a la seguridad energética. Amante del arte y la pintura.