El presidente estadounidense anunció que impondrá nuevos aranceles a Pekín. Su política comercial está destruyendo la estrategia de Estados Unidos hacia el gigante asiático.
¿Qué tienes que saber?
- Trump aplicará nuevos aranceles a China. Anunció una tasa adicional del 50% a partir de hoy si Pekín no retiraba sus aranceles del 34% a los productos estadounidenses, que entran en vigor mañana. Con ellos, el arancel total a China alcanzará el 104%. El país asiático tiene los gravámenes más altos impulsados por Estados Unidos.
- China aseguró que «luchará hasta el final» si Trump imponía aranceles adicionales. El Gobierno chino aprobó sus tasas a Estados Unidos como respuesta a los aranceles decretados por Trump el 2 de abril. Pekín también le restringió el acceso a sus exportaciones de tierras raras, claves para fabricar productos tecnológicos y armamento.
- Estados Unidos es el mayor socio comercial de China. El 16% de las exportaciones chinas van dirigidas a territorio estadounidense. China es hoy el país con el que Washington mantiene un mayor déficit comercial. En 2024, la diferencia entre las importaciones y las exportaciones estadounidenses a China fue de 295.000 millones de dólares.
- Mientras tanto, otros países están buscando evitar una escalada con Trump. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió buscar una solución negociada. Según la Casa Blanca, setenta países han iniciado contactos para negociar los aranceles. Entre ellos, destacan Japón y Corea del Sur.
La relación comercial entre Estados Unidos y China se ha caracterizado por la asimetría. Pekín basó su crecimiento económico en la exportación masiva de sus bienes, mientras que Washington es el mayor importador a nivel mundial. Descubre más sobre esta dinámica en el siguiente mapa:
¿Por qué es importante?
- China es la prioridad de la política exterior de Trump. El magnate ya identificó a Pekín como el gran adversario de Estados Unidos durante su primer mandato. Trump responsabiliza al gigante asiático del declive industrial estadounidense tras su entrada en la OMC. También le culpa de causar la pandemia de la covid-19 que le costó la reelección en 2020.
- Trump pretende estrangular el pilar del crecimiento económico chino: las exportaciones. Sus aranceles son un instrumento para forzar a otros países a reducir el comercio con China y evitar que Pekín pueda eludir sus tarifas. Con todo ello, el presidente estadounidense busca reestructurar el comercio global a favor de Estados Unidos.
- Pero Trump está destrozando la política de Estados Unidos para contener a China. Esta estrategia bipartidista se basaba en fortalecer sus alianzas en Asia, trasladar las cadenas de suministro a países más cercanos y mostrarse como un socio más fiable que Pekín. Sin embargo, la política comercial del líder republicano está debilitando este plan.
- Incluso, las medidas de Trump facilitan una invasión china de Taiwán. Estos aranceles, que eran una represalia que temía China, reducen el coste del ataque, y las tasas globales dificultan que otros países acepten sancionar a Pekín. Además, Trump pretende recuperar la industria de chips de Taiwán, lo que destruiría su «escudo de silicio».
¿Qué cabe esperar?
- La guerra comercial con Estados Unidos dañará la economía china a corto plazo. Los aranceles afectarán a sus exportaciones a Estados Unidos y reducirán la confianza empresarial en el país. Incluso, podrían provocar una recesión global, disminuyendo la demanda de productos chinos. Sin embargo, alentarán a China a estimular el consumo interno.
- China desafiará el órdago comercial de Trump. Pekín devaluará su moneda para abaratar sus exportaciones. Pero sobre todo, restringirá el comercio con China a más empresas estadounidenses, que dependen de las cadenas de suministro controladas por Pekín. Esta escalada augura un aumento de la inflación y una ralentización de la economía.
- La estrategia de Trump socavará el liderazgo global de Estados Unidos. Su política comercial deteriorará sus alianzas tradicionales, acabarán con el orden económico liberal encabezado por Washington y debilitarán el poder del dólar. China aprovechará para profundizar la integración económica con sus vecinos y fortalecer su posición internacional.
- Los aranceles de Trump darán incentivos a China para invadir Taiwán. El magnate perderá con ellos uno de sus principales elementos de disuasión y animará a China a acelerar sus planes. Estas tasas harán que otros países se acerquen a Pekín y prioricen sus economías antes que castigar a China por una hipotética invasión.

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Estados Unidos inicia el diálogo con Irán
Trump reveló por sorpresa la existencia de negociaciones entre Washington y Teherán tras recibir este lunes al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la Casa Blanca. También anunció una reunión «muy grande» este sábado para avanzar hacia un nuevo acuerdo nuclear.
Las tres claves
- El nuevo acuerdo nuclear con Irán es uno de los grandes objetivos de Trump. Trump retiró a Estados Unidos del pacto que limitaba el programa nuclear iraní en 2018, pero hace un mes mostró su intención de negociar directamente con Irán. Su finalidad es estabilizar Oriente Próximo con este pacto y la normalización entre Israel y Arabia Saudí.
- Irán ha confirmado que habrá conversaciones con Estados Unidos en Omán. Sin embargo, la República Islámica ha asegurado que no serán de forma directa, sino a través de un mediador. Trump amenazó con atacar militarmente territorio iraní si Teherán no aceptaba un acuerdo.
- La situación en Oriente Próximo favorece a Estados Unidos. Israel se ha convertido en la potencia dominante de la región a costa de Irán. La influencia iraní se ha visto debilitada con las ofensivas israelíes a sus aliados proxies: Hamás y Hezbolá. Este lunes, cuatro milicias proiraníes en Irak contemplaron su desarme para evitar ataques de Washington.
Crisis institucional en Israel
El Tribunal Supremo israelí celebró ayer una audiencia sobre las peticiones contra la destitución del jefe del Shin Bet, la agencia de inteligencia interna, por parte del Gobierno de Israel. La Corte ordenó que este siguiera en su cargo y pidió un acuerdo entre las partes antes del 20 de abril.
Las tres claves
- El Gobierno israelí aprobó por unanimidad la destitución de Ronen Bar como jefe del Shin Bet en marzo. Netanyahu justificó su despido alegando que había perdido la confianza en él. Sin embargo, este cese coincide con la investigación del Shin Bet sobre los supuestos pagos que varios exasesores del primer ministro habrían recibido de Catar.
- El despido del jefe del Shin Bet es un hecho sin precedentes en la historia de Israel. De hecho, la sesión fue interrumpida por asistentes afines al Gobierno. El Tribunal Supremo israelí debía decidir si existe un conflicto de intereses en esta decisión. El Ejecutivo ha afirmado que mantener a Bar sería una toma del poder por parte de los jueces.
- Este proceso tendrá implicaciones decisivas para la democracia israelí. Netanyahu ha intentado debilitar a los jueces desde su retorno al Gobierno en 2022. Incluso promovió sin éxito una polémica reforma judicial, que limitaba el poder del Tribunal Supremo. Con este caso, su Ejecutivo podría desobedecer al Supremo, abriendo una crisis inédita.