La arquitectura también es política, y Trump lo sabía
Una de las últimas decisiones de Donald Trump antes de abandonar la Casa Blanca fue firmar una orden para promover la “belleza” en la arquitectura federal estadounidense. En un texto que carga contra la arquitectura moderna y quienes la proyectan, Trump señalaba que los edificios gubernamentales debían diseñarse bajo los principios de la arquitectura clásica y tradicional. Más allá de la crítica, la orden pone en tela de juicio el sistema que velaba por la excelencia en el diseño de los edificios federales, instaurado bajo el mandato de John F. Kennedy.






