Arabia Saudí ya no tiene miedo de desafiar a Estados Unidos

Arabia Saudí y Estados Unidos formaron una de las alianzas más duraderas y relevantes del siglo XX. Pero ya no. Aunque la relación no se ha roto, los saudíes han perdido el miedo a desafiar a Washington con los precios del petróleo o a acercarse a Rusia o China.
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Arabia Saudí ya no tiene miedo de desafiar a Estados Unidos
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia.

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Pocos meses antes de terminar la Segunda Guerra Mundial, en febrero de 1945, el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt se reunió con el rey Abdulaziz de Arabia Saudí a bordo del crucero USS Quincy en el Canal de Suez. Según la versión más extendida, ambos líderes sellaron un pacto no escrito por el que Arabia Saudí proveería petróleo a Estados Unidos a cambio de protección. Más de 75 años después, aquel acuerdo de “petróleo por seguridad” parece estar derrumbándose: en los últimos meses, Riad ha recortado repetidamente la producción de petróleo en contra de las peticiones de Washington.
La alianza no se ha roto del todo: Arabia Saudí sigue produciendo petróleo en grandes cantidades y Estados Unidos mantiene más de 2.500 soldados desplegados en el país y continúa vendiéndole miles de millones de dólares en armas y entrenando a sus Fuerzas Armadas. Pero la relación está transformándose. Ya no es una entre un hermano mayor y uno menor, sino entre países iguales y con agenda propia. La última prueba de ello es la conferencia de paz para Ucrania organizada en Arabia Saudí este fin de semana, que refuerza la imagen del reino como un actor global relevante.
Nuevas prioridades: China y la Visión 2030
La relación entre Estados Unidos y Arabia Saudí está cambiando porque sus intereses también lo han hecho. Estados Unidos ya no necesita tanto el petróleo saudí: gracias al fracking se ha convertido en el mayor productor de crudo del mundo. Sus prioridades geopolíticas actuales son la competición con China y la guerra de Ucrania, Oriente Próximo ahora es un asunto secundario al que le dedican menos recursos. De ahí que retiraran sus tropas de Afganistán o hayan reducido las de Irak. 
Por su parte, Arabia Saudí necesita diversificar su economía para prepararse para un futuro postpetróleo. Lo están haciendo con grandes proyectos de infraestructura y la estrategia Saudi Vision 2030, que incluye la apertura del país al turismo y la inversión extranjera, potenciar secto...

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Albert Vidal

Barcelona, 1998. Estudiante del Master of Arts in Arab Studies en Georgetown University y graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Navarra. Me fascina la península arábiga, los Emiratos Árabes Unidos, la política exterior y la diplomacia de defensa.