La higiene menstrual sigue sin estar al alcance de todas

Escocia es desde noviembre de 2020 la primera nación que proporciona productos de higiene menstrual en lugares públicos gratuitamente. Su uso es una necesidad básica que muchas mujeres en el mundo no pueden costear. Tampones, compresas o copas menstruales pueden llegar a ser productos de lujo para ellas, en parte también por la llamada “tasa tampón”, y hay sectores y organizaciones que lo están visibilizando y luchando contra ello.
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La higiene menstrual sigue sin estar al alcance de todas
Fuente: Freepik.

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Tampones y compresas son casi bienes de lujo en determinadas zonas del mundo. Por ello, Escocia se convirtió en noviembre de 2020 en la primera nación que aprueba la distribución gratuita en lugares públicos de productos sanitarios para la menstruación. Se pretende asegurar a todas las mujeres y niñas escocesas el acceso a estos bienes esenciales y evitar que sufran una discriminación asociada al hecho de ser mujer. Una mayor higiene menstrual pasa por facilitar el acceso de mujeres y niñas a los productos necesarios durante sus días de sangrado, contribuyendo a educar sobre la menstruación y eliminando los estigmas sobre este proceso en numerosas culturas y países. La llamada “pobreza menstrual” no distingue nacionalidades: adquirir productos sanitarios para la menstruación puede ser un problema para las personas que menstrúan tanto en países en desarrollo como desarrollados.
La pobreza de la menstruación como problema global
La “pobreza menstrual” es la imposibilidad de mujeres y niñas para adquirir productos de higiene menstrual por limitaciones socioeconómicas. Según ONU Mujeres, alrededor del 13% de la población femenina mundial vive en situación de pobreza, por lo que muchas se ven obligadas a prescindir de los productos sanitarios necesarios durante la menstruación. Algunas recurren a trapos, papel higiénico, calcetines o periódicos para suplir la falta de tampones o compresas, lo que supone un problema de salubridad que aumenta la exposición a infecciones. Más de 1.250 millones de mujeres y niñas en el mundo carecen de acceso a instalaciones de saneamiento privadas, como inodoros o lavabos, lo que dificulta aún más la forma en que viven sus periodos.

El estigma de la menstruación

Hay mujeres que no se puede permitir ese gasto mensual, por mínimo que sea. En India, por ejemplo, el 70% de las mujeres no pueden comprar productos sanitarios para la menstruación. Mientras, una mujer en el Reino Unido gasta aproximadamente 1.700 euro...

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Patricia Moreno

Madrid, 1997. Graduada en Estudios Internacionales por la UC3M y máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos en la misma universidad. Interesada en temas de seguridad nacional e internacional, grupos terroristas yihadistas y dinámicas sociopolíticas en en África y Oriente Próximo. Dedico mi tiempo libre a viajar leyendo y a leer viajando.