Sin el gas neón de Ucrania, Europa se queda sin su industria de microchips

Una empresa ucraniana procesa el 65% del gas neón a nivel mundial, un recurso necesario para fabricar microchips. Si la guerra frena el suministro, podría provocar una nueva escasez global y afectar especialmente a la Unión Europea, que quería empezar a fabricarlos en su territorio.
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Sin el gas neón de Ucrania, Europa se queda sin su industria de microchips
Fuente: elaboración propia con imágenes de Pixabay y Freepng.

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Durante la pandemia el mundo se quedó sin chips. El exceso de demanda de productos electrónicos y las tensiones geopolíticas dispararon los tiempos de espera de los también llamados semiconductores, dañando un sistema económico donde los consumidores no podían comprar lo que querían ni las empresas vender sus productos.

Europa, que compra en Taiwán o Corea del Sur los chips que necesita, quiso poner remedio a esa dependencia. En septiembre de 2021, la Comisión Europea anunció una Ley de Chips para impulsar la producción local. Sin embargo, la invasión rusa de Ucrania amenaza con truncar el proyecto, ya que el país produce el 65% de un componente esencial para fabricar chips, que con la guerra ni se puede sintetizar ni sacar de allí.

Europa vuelve a intentarlo con los chips

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Andrea G. Rodríguez

Madrid, 1995. Policy Analyst Lead en tecnologías emergentes y la agenda digital europea en el European Policy Centre (EPC) en Bruselas, y miembro del Comité del Foro Europeo de Ciberseguridad (CYBERSEC). Formó parte del proceso OTAN 2030 como líder de la sección de tecnologías emergentes y disruptivas del grupo asesor NATO 2030 Young Leaders. Reconocida en 2021 por Brussels Forum como una de las líderes del mañana y por la Fundación Cibervoluntarios como una de las trece mujeres referentes en el ámbito TIC en España.