Escucha este artículo
Siya Kolisi lo tenía todo preparado el 11 de noviembre de 2019: sacó pecho, puso sus manos en las caderas y se ubicó junto al trofeo del Mundial de rugby. El capitán de Sudáfrica irradiaba confianza. “Rezo antes de cada lanzamiento de moneda, pero sabía exactamente lo que iba a hacer”, contó un año después. Enfrente estaba Owen Farrel, capitán de Inglaterra, cuna del rugby. El inglés ganó el sorteo, pero titubeó al elegir lanzamiento o campo. “Owen no sabía qué elegir, ni si eran locales o visitantes; nosotros sí”, dijo Kolisi.
Sudáfrica arrasó por 32-12 y ganó su tercer Mundial, igualando el récord de Nueva Zelanda. Kolisi, primer capitán sudafricano negro, levantó el trofeo. Cuando nació en 1991, hijo de padres adolescentes, la población negra no podía jugar en el equipo nacional, reservado para blancos. Kolisi fue criado por su abuela, cuya muerte rompió su infancia hasta que en 2002 se unió al club de rugby local. El pasado 28 de octubre, en Francia, Sudáfrica revalidó su título contra Nueva Zelanda. Aunque hay sudafricanos que aún ven en el rugby la supremacía blanca del apartheid, Kolisi ha vuelto a hacer historia.
Unión de blancos, exclusión de negros
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento
