De Maduro a los talibanes: por qué cuesta hacer las paces con los malos

La comunidad internacional ha querido acercarse a Venezuela, Siria o Corea del Norte buscando recursos e influencia. Más tarde se podría intentar lo mismo con Putin o los talibanes. Pero no funcionará mientras los regímenes puedan seguir sobreviviendo sin hacer concesiones.
GeopolíticaMundo
De Maduro a los talibanes: por qué cuesta hacer las paces con los malos
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Suscríbete por solo 5€ al mes

Hace poco más de un año, en enero de 2023, el presidente Nicolás Maduro declaró que Venezuela estaba “lista” para normalizar relaciones con Estados Unidos. Días antes, la oposición había disuelto el Gobierno interino de Juan Guaidó. Si la comunidad internacional quería trabajar con Venezuela, debía ser con su régimen. España, Francia o Portugal nombraron nuevos embajadores, y Colombia organizó una conferencia para acercar al Gobierno de Maduro a cambio de avances democráticos en Venezuela. Washington también levantó sanciones, nombró un nuevo jefe diplomático en Caracas e intercambió prisioneros con el régimen. 
No ha sido el único caso. En los últimos años ha habido acercamientos con la Siria de Bashar al Asad, el régimen talibán en Afganistán o el de Corea del Norte. La geopolítica global parecía reorganizarse a raíz de la guerra de Ucrania, y las grandes capitales buscaban cerrar viejos conflictos para atender nuevos frentes. El factor común era la supervivencia de esos regímenes adversarios y la noción de que estaban allí para quedarse, sin que fuese posible hacer mucho al respecto. Sin embargo, todo ha cambiado un año después.
Regímenes parias pero estables
La necesidad para normalizar relaciones con regímenes parias era la nueva coyuntura internacional. Ante la imposición de sanciones a Rusia, tanto Estados Unidos como Europa buscaban otros proveedores de energía. Venezuela, el país con más reservas comprobadas de petróleo del mundo, era una opción atractiva. En mayo de 2023, Caracas firmó un acuerdo con la energética española Repsol y la italiana ENI para exportar gas a Europa, beneficiándose de las exenciones estadounidenses. Maduro era recibido con honores no sólo por aliados como Irán, Rusia o Siria, sino también en Brasil, Turquía o Arabia Saudí.
La Siria de Bashar al Asad pasó por una situación similar. Con su plena reintegración en la Liga Árabe en mayo, los países vecinos tenían más motivos para exigirle frenar el tráfico de la droga captagón en l...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Daniel Iriarte

Periodista y analista especializado en cuestiones de seguridad global, sobre todo en las llamadas 'amenazas híbridas'. Fue corresponsal del diario ABC en Estambul y editor de Internacional en El Confidencial, y ha sido enviado especial o reportero ‘freelance’ en más de cincuenta países.