Por qué Israel y Arabia Saudí (todavía) no van a normalizar relaciones

Varios países árabes normalizaron sus relaciones con Israel en 2020 tras más de siete décadas de rivalidad. Arabia Saudí se plantea hacer lo mismo, alentada por su deseo de convertirse en una potencia económica y contrarrestar la influencia de Irán en Oriente Próximo, pero limitada por su papel de defensor del islam y su dependencia militar de Estados Unidos. La Administración de Joe Biden jugará un papel clave en el futuro de las relaciones, pues le interesa mantener el equilibrio entre sus aliados e Irán para impedir la infiltración de China en la región.
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Por qué Israel y Arabia Saudí (todavía) no van a normalizar relaciones
Fuente: elaboración propia.

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En sus últimos meses, la Administración Trump presionó a Arabia Saudí para que se sumara a los otros cuatro países árabes que habían establecido relaciones con Israel en 2020: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos. El entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, se reunió en noviembre a puerta cerrada con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Según se sospecha, discutieron el futuro de las relaciones entre ambos países, lo que disparó las tensiones con Irán, su enemigo común.
El reconocimiento oficial de Israel por parte de la casa real saudí reconfiguraría Oriente Próximo lanzando el mensaje de que el desarrollo económico y la oposición a Irán han desplazado la causa palestina a un segundo plano. Pese a ello, las presiones internas en Arabia Saudí hacen poco probable un acuerdo con Israel que no incluya la independencia de Palestina. A esto se suma el interés saudí por mantener la cooperación con Estados Unidos, su principal proveedor de armas. El nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, apoya una resolución pacífica del conflicto palestino y otros conflictos regionales, también para mantener la paz con Irán.
Los intereses tras la posible reconciliación
Desde la fundación del Estado de Israel en 1948, la actitud de Arabia Saudí hacia la presencia sionista en Oriente Próximo ha gravitado desde una profunda oposición en defensa de Palestina hacia una coexistencia silenciosa. Las dos razones principales del cambio reciente son el auge de un enemigo común, Irán, y haber priorizado el desarrollo económico nacional en detrimento del apoyo a la causa de los palestinos, con quienes el Reino saudí no siempre se ha entendido.

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El exdirector de la inteligencia saudí, el príncipe Bandar bin Sultán bin Abdulaziz,  expresó este cambio en la retórica de la élite saudí en una entrevista en enero de 2020. "La causa palestina es una causa jus...

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Begoña Arechalde

Madrid, 1996. Doble Grado en Relaciones Internacionales y Mandarín por la London School of Economics and Political Science. Apasionada de la geopolítica de Oriente Próximo y el norte de África y las sociedades árabe y persa. He trabajado como colaboradora de los periódicos Political Economy Journal y The London Globalist. Actualmente resido en Londres.