Por qué China no puede permitirse que Rusia pierda la guerra

China y Rusia necesitan llevarse bien para poder concentrarse en Estados Unidos y Ucrania, respectivamente. Pero Pekín también quiere evitar la derrota rusa en la guerra porque de lo contrario la inestabilidad o un cambio de régimen en Moscú le perjudicarán frente a Occidente.
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Por qué China no puede permitirse que Rusia pierda la guerra
Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladímir Putin, en un encuentro en 2018. Fuente: Kremlin (Wikimedia Commons)

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China y Rusia firmaron en 2008 un pacto que casi pasó desapercibido, pero que ponía fin a un conflicto de más de un siglo: acordaban demarcar su frontera común. Esos 4.300 kilómetros habían sido escenario de confrontaciones que presagiaban una guerra e incluso un conflicto nuclear durante la Guerra Fría. Aunque entonces había Gobiernos comunistas en Pekín y Moscú, la tensión a finales de los años sesenta aumentó hasta tal punto que acumularon miles de soldados en la frontera. Incluso el líder chino Mao Zedong ordenó construir una ciudad subterránea donde la población pudiera refugiarse ante un ataque nuclear soviético.
En cambio, hoy en día casi no hay militares en la frontera sino-rusa. El Kremlin ha recolocado a buena parte de sus soldados en Ucrania. China y Rusia consideran ahora su frontera como un espacio geopolítico seguro, del que apenas deben preocuparse y que les permite poner sus esfuerzos en otros puntos calientes de sus vecindarios. Esta seguridad ha sido la base de la estrecha relación sino-rusa que hoy preocupa a Occidente, especialmente con el conflicto en Ucrania, en el que Pekín quiere mediar a favor de Moscú.
Por qué China y Rusia se necesitan
China y Rusia anunciaron una relación “sin límites” en todos los campos pocas semanas antes de la invasión de Ucrania. Esto se interpretó como el refuerzo de una entente en la confrontación ideológica con Estados Unidos y de un “eje autoritario” contra las democracias occidentales. Sin embargo, la relación entre Pekín y Moscú es mucho más geopolítica que ideológica. Lo más importante para ambas potencias es mantener la paz que firmaron en 2008 en su frontera mutua y que esa tranquilidad les permita concentrarse en competir con Estados Unidos y en la guerra de Ucrania, respectivamente.

El verdadero problema de Rusia es China, no Occidente

El beneficio principal para China y Rusia de su buena relación actual es no tener que preocuparse la una de la otra, no como en buena parte de...

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Javier Borràs

Analista y consultor político especializado en Asia. Es autor del libro sobre China Roja y gris. Ha publicado en El País, El Mundo, La Vanguardia o Esglobal. Trabajó como corresponsal para la Agencia EFE en China. Tiene un Máster en Políticas Públicas de University College London.