Cómo el coronavirus puede costarle la presidencia a Trump

Después de minimizar la amenaza del coronavirus durante semanas, Trump ha visto la luz. El miedo a que las medidas contra la epidemia ralentizaran la buena marcha de la economía, su gran baza para la reelección, ha dado paso al convencimiento de que no enfrentarse al virus puede tener consecuencias mucho peores. Los errores iniciales en la gestión de la crisis todavía no dejan huella en las encuestas, pero sí que obligan al presidente a replantear la estrategia de cara a las elecciones de noviembre.
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Cómo el coronavirus puede costarle la presidencia a Trump
Fuente: elaboración propia

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Es un guión que ya se ha visto muchas otras veces en la era Trump: el presidente dice una cosa, luego dice la contraria y finalmente intenta convencer al país de que siempre dijo lo mismo. En el caso de la epidemia del coronavirus, el giro copernicano llama aún más la atención por su brusquedad. En apenas unas semanas Trump ha pasado de presumir de tener al virus “completamente bajo control” a anunciar “una guerra contra un enemigo invisible”; de asegurar que “las bolsas tienen muy buena pinta” a ver cómo la epidemia provoca un desplome del 30% en Wall Street en un mes; y de ofrecerse a ayudar a otros países con cien millones de dólares a plantearse un rescate de su propia economía de dos billones. Un error de cálculo con cuatro ceros de diferencia.
El gran problema de Trump en la gestión del coronavirus es que al principio lo abordó desde el punto de vista político. Su objetivo era minimizar el miedo para que no se ralentizara la buena marcha de la economía, su gran baza electoral para la reelección el próximo noviembre. Para ello usó las mismas herramientas políticas que casi siempre le han funcionado: la mentira (“desaparecerá de un día para otro, casi como un milagro”), el insulto (“es otro bulo de los demócratas”), la presunción (“los médicos me dicen: '¿cómo sabes tanto de esto?'”) y la distracción (“es una exageración de los medios”). Pero claro, un virus tiende a encogerse de hombros ante los excesos retóricos y seguir avanzando. Ahora que el presidente por fin ha cambiado de discurso y ya se toma el problema con la seriedad que requiere, su Administración ha llegado tarde.
Para ampliar: “El coronavirus es la oportunidad que China estaba buscando para liderar el mundo”, Fernando Arancón en El Orden Mundial, 2020
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Carlos H. Echevarría

Madrid, 1983. Licenciado en Periodismo y Master of Arts in Elections and Campaign Management por la Fordham University de Nueva York (Fulbright 2013). Analizo la política y la historia de EEUU en diferentes medios. Estuve allí cuando Obama ganó las primarias y cuando Trump juró el cargo, así que ya lo he visto (casi) todo.