Orbán, ¿el caballo de Troya de Rusia en la UE?

Viktor Orbán es el mejor aliado de Putin en la UE. Critica las sanciones a Rusia y rechaza enviar armas a Ucrania, fragmentando la unidad de Bruselas. A cambio, recibe gas barato y apoyo político de Moscú. Pero esta relación le puede costar cara: los húngaros condenan la invasión rusa.
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Orbán, ¿el caballo de Troya de Rusia en la UE?
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia.

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Al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, se le ha acusado de ser el caballo de Troya de Rusia en la Unión Europea. Su postura ha complicado a Bruselas formar un frente común contra Putin: aunque Orbán condenó la invasión de Ucrania, se ha negado a señalar directamente al presidente ruso. Incluso se ha especulado con que Hungría amenazó con bloquear las sanciones.
Sin embargo, Orbán no siempre fue tan cercano a Rusia. De hecho, cuando saltó a la fama en los años ochenta fue por su activismo contra la presencia de la Unión Soviética en Hungría. Además, criticó a su antecesor por haberse acercado al Kremlin, pero después estrechó su relación con Putin hasta convertirse en su principal aliado en Europa. Desde entonces, a ojos de Orbán Rusia y Bruselas se han intercambiado los papeles: para el húngaro, ahora es la UE la que se ha “sovietizado”.
Gas y petróleo: la base de la relación entre Orbán y Putin
Para Orbán, mantener la relación política y económica con Rusia es prioritario. Esto forma parte de su estrategia de “apertura hacia el Este”, que ha fomentado desde su llegada al poder en 2010 para reducir la dependencia comercial de Occidente. Gracias a ese giro, en Hungría la opinión respecto a Rusia mejoró y la aprobación de Putin creció: a principios de 2022, el 43% de los húngaros mostraban simpatía hacia el mandatario ruso, frente al 36% que no. Esta tendencia se mantuvo incluso después de la anexión rusa de Crimea en 2014.
La posición de Rusia como socio comercial de Hungría, sin embargo, se ha desplomado: si en 2013 fue el tercero más importante, tres años después era el decimocuarto. Orbán ha culpado a las sanciones impuestas por Europa desde 2014, pero otros apuntan a una tendencia previa: la caída del precio del petróleo habría reducido el valor de las importaciones rusas, y la crisis económica en Rusia explicaría que importen menos productos húngaros.
Precisamente la clave de la relación ruso-húngara es la energía. Rusia es el principal proveedor de gas a Hun...

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Carmen Martín

Madrid, 1998. Graduada en Sociología, Relaciones Internacionales y Experto en Desarrollo por la UCM. Interesada en Oriente Próximo, la historia del arte, la incidencia de la opinión pública en la política o los procesos urbanos. Lo importante es estar siempre aprendiendo.