Onlyfans, la revolución del porno amateur

Durante el confinamiento en el que se sumió medio mundo en los peores momentos de la pandemia, hubo una web que creció como la espuma y que aún está lejos de tocar techo. Se trata de Onlyfans, la nueva red social que está revolucionando la industria pornográfica con sus publicaciones eróticas de pago. Sin embargo, la novedad de esta plataforma no reside tanto en el contenido como en el marketing: más que sexo, en Onlyfans se vende intimidad y personalización.
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Onlyfans, la revolución del porno amateur
Fuente: elaboración propia.

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Esther Olivé tiene veintiocho años y hasta hace poco trabajaba como cajera en tiendas de ropa en Mallorca. Lo dejó para estudiar un curso de Formación Profesional en Administración y Gestión de Empresas. Aprovechó también para retomar una afición con la que había empezado a coquetear a los diecinueve años: la fotografía erótica. La había abandonado porque nunca había sido capaz de rentabilizar sus desnudos, y ahora, pese al nuevo impulso, tampoco encontraba un encaje para ese tipo de imágenes en su Instagram. Hasta que en abril se abrió un perfil en Onlyfans: “Un chico me preguntó [a través de un mensaje en Instagram] si tenía cuenta, averigüé qué era y se me encendió la bombilla”. Ahora Onlyfans es su principal fuente de ingresos.
Pero Olivé insiste en que no hace porno, sino “contenido erótico”: “Lo único explícito ―desnudez sin censura en el argot del porno― que vas a ver ahí es topless, como en la playa”. Su caso resume a la perfección el boom que ha vivido Onlyfans en los últimos meses: jóvenes desempleados, estudiantes o en una situación laboral precaria, sobre todo mujeres, se han lanzado a publicar fotografías y vídeos eróticos en esta suerte de red social que está dinamitando la industria del porno. A pesar de ello, y aunque hay de todo, las escenas con sexo explícito escasean y, en su lugar, los contenidos más comunes son los selfies y los vídeos íntimos bajo demanda. Es la paradoja de Onlyfans: más que sexo, en la web para adultos más popular del momento se vende intimidad, exclusividad y personalización.
La pandemia le brindó a esta web una oportunidad única: por un lado, miles de personas habían perdido su trabajo o habían tenido que hacer un parón a causa del confinamiento y estaban encerradas en casa con poco o nada que hacer; por otro, quienes conservaron su trabajo tenían dinero para gastar pero pocas opciones para hacerlo. ¿El resultado? Si en marzo de este mismo año Onlyfans contaba con veintiséis millones de usuarios registrados y 350.000 creador...

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Álvaro Merino

Ciudad Real, 1996. Datos y visualización en El Orden Mundial. Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización (Unidad Editorial y URJC). Interesado en temas sociales (migración) y Unión Europea.