¿Cómo han sido los golpes de Estado en el mundo desde 1945? - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Intentos de golpe de Estado en el mundo desde 1945 a 2019

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¿Cómo han sido los golpes de Estado en el mundo desde 1945?

Descripción del gráfico

Los golpes de Estado nunca pasan de moda. Violentos o pacíficos, legítimos o ilegítimos, militares o populares, los intentos de tomar el poder por la fuerza se suceden en todo el mundo y casi ningún país cuenta con una historia impoluta. Sin embargo, a pesar de su frecuencia, los estudios que han tratado de cuantificar a escala global los golpes de Estado acontecidos en las últimas décadas son muy escasos.

Por esa razón, el Cline Center for Advanced Social Research, de la Universidad de Illinois (Estados Unidos), decidió recoger todos los golpes producidos desde 1945 en un mismo listado y categorizarlos para facilitar su análisis comparativo. De esta forma, en 2013 vio la luz el Coup D’état Project (CDP), una base de datos que fue actualizada en 2020 y que en la actualidad incluye un total de 762 intentos de golpe ocurridos en 136 países distintos entre 1945 y 2019.

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Según la definición del Cline Center for Advanced Social Research, un golpe de Estado consiste en “esfuerzos organizados para llevar a cabo una destitución repentina e irregular ―ilegal o extralegal― de la autoridad ejecutiva de un Gobierno nacional en ejercicio, o para desplazar a las autoridades de más alto nivel de una o más ramas del Gobierno”. Por lo tanto, para satisfacer esta definición, un golpe de Estado debe contar con uno o varios actores instigadores y un objetivo en ejercicio (presidentes, primeros ministros, dictadores…); debe ser realizable, directo y suponer una amenaza frontal para la o las personas en el poder; y debe consistir en un esfuerzo organizado que, en caso de resultar exitoso, sitúe a los participantes en una posición de poder de iure subordinada a una autoridad más alta, como una junta militar o un consejo supervisor, que es de facto el líder ejecutivo.

Asimismo, para que un acto sea considerado un golpe de Estado, es imprescindible que los protagonistas hagan uso de vías irregulares, normalmente la amenaza, la coerción o la fuerza. Sin embargo, aunque la mayoría de ellos emplea la violencia, un golpe también puede desarrollarse sin derramar una sola gota de sangre, como en los autogolpes, en los que “el líder ejecutivo utiliza medios irregulares para ocupar o desmantelar centros competentes del poder estatal, incluyendo autoridades legislativas y judiciales con influencia sobre la política nacional”.

¿Qué es un golpe de Estado?

De esta forma, según el criterio del Coup D’état Project, el asalto al Capitolio estadounidense sí consistió en un golpe de Estado, ya que “uno o más de los grupos que entraron al Capitolio se habían equipado y organizado para llevar a cabo una acción violenta”. Además, estos tenían “la intención de intervenir en la transición presidencial para extender el tiempo en el cargo del presidente Trump más allá del límite impuesto constitucionalmente”. De hecho, para el CDP, el asalto se enmarca dentro de la categoría de golpes perpetrados por disidentes, esto es, un grupo pequeño de exlíderes militares, religiosos, empresarios, funcionarios y/o civiles descontentos.

Precisamente, los intentos por parte de disidentes son la segunda categoría más frecuente de todos los golpes de Estado ocurridos desde 1945 (145 en total), solo por detrás de los militares (472). Sin embargo, los golpes instigados por disidentes apenas tienen un 14% de probabilidad de resultar exitosos, frente a un 84% de los intentos populares (disturbios civiles a gran escala) y un 82% de los perpetrados por una facción dentro del propio Gobierno.

Tipos de golpe de Estado según el instigador

Aun así, los tipos de golpe que tienen más éxito son, por un lado, aquellos en los que el líder del Ejecutivo dimite ante la amenaza de un golpe inminente (dimisión forzosa) y deja vía libre para que los instigadores asuman (o no) el poder ―lo consiguen un 88% de las veces que un líder dimite de forma anticipada―. Y, por otro lado, los autogolpes, en los que la autoridad ejecutiva se sale con la suya un 84% de las ocasiones.

Más allá de la tipología, si atendemos a la incidencia que tienen los golpes de Estado en cada parte del mundo, la conclusión es que África y América Latina concentran la mayoría de intentos, con el 35% y el 30%, respectivamente, de todos los golpes registrados desde 1945. En la región de Asia-Pacífico, por su parte, ha tenido lugar el 16% de los intentos, en Oriente Próximo y el Magreb el 13% y, en último lugar, en Europa el 6%. A nivel nacional Bolivia es el país que sale peor parado, con un total de 33 golpes de Estado sufridos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, de los cuales funcionaron 16.

Muertos en golpes de Estado

Por último, en cuanto a la suerte que corrieron aquellos que fueron objetivo de un golpe exitoso, lo más frecuente es que huyeran a otro país para evitar represalias ―lo hicieron hasta 74 dirigentes―, un final especialmente común en la región de Asia-Pacífico y, más en concreto, en Tailandia. Asimismo, otros 47 líderes fueron obligados a abandonar su país, otros 48 encarcelados y 39 asesinados, entre los que se incluye el chileno Salvador Allende, que se suicidó en 1973 durante el golpe de Estado comandado por Augusto Pinochet. El último de ellos fue Muamar el Gadafi, asesinado en Libia en 2011. En cuanto a los juzgados, cabe destacar que estos tan solo fueron diez, entre ellos el dictador egipcio Hosni Mubarak (2011).

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