Mapa de las siete maravillas del mundo moderno

Las siete maravillas del mundo moderno

Los monumentos se eligieron en 2007 mediante un sorteo de la New Open World Corporation. La iniciativa fue un éxito, pero también criticada por la Unesco
CartografíaCultura y deporte

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Ni Tripadvisor, ni las guías de viaje de Lonely Planet, ni los reportajes de National Geographic. La afición de la humanidad por reducir el mundo a listas de destinos imprescindibles es muy anterior a la llegada de internet, las redes sociales o el turismo de masas. Los autores del periodo helenístico, allá por el siglo segundo antes de Cristo, ya comenzaron de hecho a sugerir itinerarios de viaje de cobertura internacional a sus coetáneos. Tanto es así que fueron pioneros en la elaboración de la reconocida lista de las siete maravillas del mundo antiguo, una selección que ha sufrido variaciones a lo largo de los siglos pero que ha perdurado hasta épocas más modernas como homenaje a las mejores obras arquitectónicas de la Antigüedad.

Con el objetivo de adaptar esa lista a la actualidad y dar reconocimiento a otros rincones del mundo, la fundación privada New 7 Wonders —promovida por el magnate suizo Bernard Weber— organizó a partir de 2001 un concurso a nivel global para escoger las 7 maravillas del mundo más destacadas construidas hasta el año 2000. El certamen no estuvo exento de polémica —una misma persona podía emitir más de un voto y no todos los países apoyaron de igual manera la campaña—, pero la votación acabó convirtiéndose en una de las más masivas de la historia.

Más de noventa millones de personas participaron finalmente en el concurso, las cuales pudieron elegir entre 21 obras finalistas elegidas por un panel de expertos en 2006. La New Open World Corporation trató de contar con la ayuda de la Unesco para seleccionar las candidaturas, pero las dudas sobre la rigurosidad y la finalidad del certamen llevaron al organismo de las Naciones Unidas a marcar distancias con la campaña y criticar la iniciativa.

A pesar de ello, la votación —realizada a través de internet o por SMS— salió adelante y los ganadores fueron revelados en un pomposo evento celebrado en Lisboa el siete del séptimo mes de 2007 en honor al número elegido también por los autores griegos, que en su cultura era una cifra de gran significancia mitológica y folclórica. Solo hubo un pequeño matiz: en realidad la lista de las siete maravillas del mundo moderno incluye una octava, la Gran Pirámide de Giza.

Las siete maravillas del mundo antiguo

En un principio, los organizadores quisieron incluirla como una candidata más, pero Egipto recordó que ya había sido nombrada una de las siete maravillas del mundo antiguo y exigió que se la tratara de forma especial. Así las cosas, la pirámide acabó siendo relegada de la lista oficial y fue solo nombrada octava maravilla honorífica.

El resto del listado de las siete maravillas modernas incluye los yacimientos arqueológicos de Chichén Itzá (México, 1200), que en medio de la inmensa selva de la península de Yucatán recuerda el dominio de la astronomía por parte de los mayas; Petra (Jordania, siglo VIII a.C.), antigua capital del reino nabateo a la que solo se puede acceder mediante un estrecho cañón y excavada en un acantilado de arenisca rosada; o la Gran Muralla (China), construida por el Imperio chino a lo largo de doce siglos a partir del año 445 a.C. para detener las invasiones procedentes de Manchuria y Mongolia.

Las actuaciones de la Unesco para proteger el patrimonio mundial

La selección de las siete maravillas modernas la completan el Coliseo de Roma (72 d.C.), el anfiteatro por excelencia del Imperio romano con capacidad para más de 50.000 espectadores; el palacio Taj Mahal (India, 1632), cuya edificación fue ordenada por el emperador Sha Jaha tras la muerte de su esposa favorita, Mumtaz Mahal, durante el parto de su decimocuarto hijo y cuyo estilo aúna elementos de las arquitecturas islámica, persa, india o turca; el Cristo Redentor de Rio de Janeiro (1922), la escultura art decó más grande del mundo con 30 metros de altura y un peso de 1.145 toneladas; y la ciudad abandonada de Machu Picchu (Perú, 1450), el tesoro inca redescubierto en 1911 a unos 2.453 metros de altura.

Finalmente, la Fundación New 7 Wonders financió la elaboración de la lista de las nuevas siete maravillas del mundo moderno con donaciones privadas y la venta de los derechos de emisión. Tras el anuncio, la organización afirmó que no obtuvo beneficios y que los ingresos apenas bastaron para recuperar la inversión. Aun así, la Fundación New 7 Wonders volvió a la carga años después para elegir en 2011 las siete maravillas naturales del mundo y en 2014 las siete ciudades maravilla.

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