América del sur tiene uno de los mapas climáticos más complejos del mundo. El sistema Köppen clasifica casi una veintena de climas de gran extensión en la región, pero también pequeñas bolsas de otros tantos. Gran parte de Sudamérica se encuentra en la zona intertropical, pero el Cono Sur se extiende hasta las proximidades del Círculo polar antártico, generando una amplia diversidad climática en el subcontinente. Además, la presencia de los Andes modifica las temperaturas y precipitaciones y genera grandes anomalías respecto a las tierras bajas, dando como resultado climas templados y fríos en zonas tropicales.
El sistema climático de Köppen (creado por el geógrafo Wladimir Petróvich Köppen a inicios del siglo XX) permite comparar los climas del mapa de América del Sur de manera científica a través de sus temperaturas y precipitaciones y su distribución, estableciendo sus diferencias y similitudes mediante un sistema de letras mayúsculas y minúsculas. Pese a esto, el sistema Köppen también provoca anomalías debido a la rigidez científica, como la ausencia de climas propios de montaña.
Los climas tropicales (A) son dominantes en toda la región intertropical de América del Sur, con climas ecuatoriales (Af) que tienen temperaturas y precipitaciones muy estables en la zona ecuatorial y climas monzónicos (Am) a medida que nos alejamos del Ecuador y se va perdiendo la regularidad de las precipitaciones y temperaturas. La región intertropical también cuenta con climas estacionales de sabana (Aw), con una marcada estación seca y otra húmeda al degradarse aún más la regularidad climática ecuatorial.
Los climas secos se extienden por toda la costa central del Pacífico, el Altiplano andino y la Patagonia argentina, aunque Köppen diferencia entre los climas desérticos (BW) y semiáridos (BS), y también entre si estos son cálidos (h) o fríos (k). La extensión de los desiertos se asocia a la surgencia de la corriente fría de Humboldt, que da lugar al desierto de Atacama (el más seco del mundo) y a los Andes, que al norte de Atacama impiden la penetración de la humedad desde la Amazonía y al sur captan la humedad del Pacífico y la dejan en la Patagonia chilena, mientras que la argentina es árida o semiárida.
En el sistema Köppen los climas templados, por su parte, se agrupan en tres bloques según las precipitaciones, y en el mapa de América del Sur se dan las tres. Los climas templados húmedos (Cf), los mediterráneos con estación seca estival (Cs) y los de estación seca en invierno (Cw).
Los climas mediterráneos se dan en la zona central de Chile y en regiones montañosas próximas de Argentina, además de en parte de los Andes colombianos. Y es que la altitud de la gran cordillera sudamericana permite climas templados en el trópico. Por su parte, el clima pampeano o chino (Cfa) se da en buena parte de Argentina, Paraguay, Uruguay y sur de Brasil, muy vinculado a la producción de soja y la pampeanización.
Otros climas húmedos como el oceánico (Cfb) se extienden por la Patagonia chilena, zonas costeras de la Pampa expuestas a corrientes más frías y tierras altas del macizo de Brasilia y los Andes. Los más raros climas de estación seca en invierno (Cw) se dan como degradación de los climas templados húmedos y en el margen de estos. A estos hay que sumar climas más fríos, como los climas continentales (D), de tundra (ET) y polares (EF), que se dan en los puntos más altos de los Andes, las Malvinas, Tierra del Fuego y la Patagonia.