Desde que se comenzaran a registrar los desastres naturales y su impacto económico en la Unión Europea, alrededor del año 1980, las pérdidas económicas asociadas a este tipo de catástrofes, tales como sequías, inundaciones o tormentas, han ascendido a cerca de 738.000 millones de euros en el conjunto del espacio comunitario.
Pese a la enorme cifra, similar al PIB de Polonia, el impacto no ha sido igual en todos los países, sobre todo si se tiene en cuenta el coste por habitante que han generado estos desastres naturales, muchos de ellos acrecentados por el cambio climático: Eslovenia es, con mucha diferencia, el país de la Unión Europea que más pérdidas económicas per cápita acumula, unos 8.693 euros por habitante en el periodo 1980-2023. Le siguen países como Luxemburgo (2.694€), Italia (2.311€) y España (2.258€).
De acuerdo con la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), las pérdidas económicas provocadas por los desastres naturales y climáticos han ido en aumento en los años más recientes, hasta el punto de que tres de los cuatro años con más déficit de toda la serie se concentran en el periodo 2020-2023.
De entre los países más afectados de la UE, destacan los que se encuentran en la región mediterránea, más expuesta a la incidencia de temperaturas extremas y otros desastres climáticos como las lluvias torrenciales. También Alemania sufre con frecuencia tormentas, inundaciones y olas de calor y frío. El último gran desastre que sufrió el país germano ocurrió en el verano de 2024 en la región de Baviera, cuando se produjeron fuertes lluvias y desbordamientos de ríos causando unas pérdidas aproximadas de 2.000 millones de euros.
Precisamente, los países europeos con más costes asociados a los desastres naturales de la UE son también algunos de los más destacados en el índice de riesgo climático global —CRI, por sus siglas en inglés—, elaborado por la organización Germanwatch. El indicador mide el nivel de exposición y vulnerabilidad de los países a los fenómenos climáticos extremos, dividiendo el riesgo en extremadamente alto, alto, moderado, bajo o muy bajo. En el periodo 2000-2019, los países del sur de Europa, junto con Alemania, Rumanía y República Checa, ya se encontraban en el intervalo de riesgo moderado o alto.
El coste económico de los desastres climáticos en la Unión Europea
En el otro lado de la balanza, los países que menos pérdidas per cápita registran son Malta, Estonia, Eslovaquia, Suecia y Finlandia, que apenas suman una quinta parte de las pérdidas per cápita que registra Eslovenia. Son países con una menor exposición a los desastres, pero también, en el caso de los nórdicos, donde la sensibilidad de la población, la infraestructura y la capacidad de adaptación juegan un papel esencial.
Recientemente, las devastadoras inundaciones registradas en Valencia y otros lugares del Levante español en octubre de 2024, y que se ya han cobrado la vida de 227 personas, han vuelto a hacer saltar las alarmas sobre la exposición a los desastres climáticos en la UE y la necesidad de una mejor planificación y prevención.
Un análisis rápido elaborado por el World Weather Attribution (WWA), grupo de referencia a nivel mundial a la hora de estudiar la contribución del cambio climático a los eventos extremos, ha confirmado ya que desastres como los de la DANA en Valencia han sido más graves a causa del calentamiento global. En concreto, en el clima actual, que es 1,3 °C más cálido que en la época preindustrial, eventos de lluvia intensa de un día, como los recientes en España, son un 12 % más fuertes y ocurren el doble de veces.








