La democracia no vive uno de sus mejores momentos, al menos si se atiende a lo sucedido en el mapa electoral del mundo durante los últimos años. El golpe de estado en Myanmar, en febrero de 2021, acabó en seco con las esperanzas de democratización que atravesaba en país desde hacía una década, mientras el largo proceso de deterioro político e institucional que vive la India ha terminado por arrastrar a más de 1.400 millones de habitantes a un régimen autárquico en el que cada vez se disfrutan menos libertades. En la actualidad, apenas un tercio de la población mundial vive en democracias electorales o liberales, según cifras recopiladas por Our World in Data.
La situación se constata si se atiende al índice de democracia que publica periódicamente la revista británica The Economist: en los últimos años la nota media mundial del indicador (elaborada sobre 10) ha bajado de forma ininterrumpida, pero ningún año ha sido peor que 2020, cuando comenzó la pandemia de covid-19 y las restricciones sanitarias para tratar de contener el virus.
Ante esto, los procesos electorales que se van a celebrar durante el año 2022 en el mapa del mundo serán una nueva prueba para comprobar si esta tendencia se mantiene o si, por el contrario, la democracia es capaz de recuperar algo del camino perdido en los últimos años.
Brasil, Estados Unidos –en donde se acaba de cumplir un año del asalto al Capitolio– o Francia serán algunas de los países más importantes que tendrán elecciones decisivas en los próximos meses, pero no los únicos. En África subsahariana, por ejemplo, se celebran numerosos comicios a lo largo del año que definirán la estabilidad y el balance de poder en una región que ha vivido varias asonadas e intentos de golpe durante 2021. La mayoría de procesos serán, además, tanto presidenciales como legislativos, como los que se celebrarán en Kenia o Senegal.
En los países occidentales, por su parte, tendrán lugar varias elecciones de mucha importancia. Las presenciales de Francia –que también celebrará legislativas– medirán la salud política del proyecto europeista de Macron, mientras Estados Unidos celebra las elecciones de mitad de mandato en las que se elige la composición de la Cámara de Representantes. Suecia completará un ciclo electoral completo en septiembre, celebrando elecciones generales, regionales y municipales.
Portugal es otro de los miembros de la UE que celebrará elecciones este 2022, mientras que tres países de los Balcanes también tendrán comicios: Eslovenia, que también es socio comunitario; Serbia, donde habrá referéndum constitucional para modificar el poder judicial y acercarlo a los estándares de la UE; y Bosnia y Herzegovina.
El sudeste Asiático y Oceanía suman, por su parte, un buen puñado de comicios para este año. Quizá los más importantes para la esfera internacional –y la competencia entre China y Estados Unidos– sean los de Filipinas y Australia, pero también habrá elecciones Corea del Sur, Fiyi y Hong Kong.
El pulso democrático mundial también depende en gran parte de todos esos comicios que están anunciados pero que aún no tienen fecha o que sufren riesgo de verse cancelados o retrasados. Es el caso de las elecciones presidenciales en Libia, que ya han sufrido varios aplazamientos. En Túnez, donde hubo un golpe autoritario del presidente Kaid Said durante 2021 que mantiene al Parlamento suspendido, están programadas elecciones generales y un referéndum constitucional.







