La iglesia evangélica en Brasil

La conquista evangélica de Brasil

Brasil es el país con más católicos del mundo, pero en 2032 ya habrá más población evangélica, muy vinculada al movimiento político ultraconservador
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Brasil es el país con mayor número de católicos del mundo, y además es un país en continuo crecimiento demográfico que ha pasado de 122 millones de habitantes en 1980 a cerca de 217 en la actualidad. Sin embargo, y a pesar de este aumento poblacional, el número absoluto de católicos ha descendido, y han pasado de suponer el 89% de la población a solo el 50%. La principal causa de esta situación no ha sido la pérdida de la fe, sino más bien la expansión y consolidación de otro credo, el de la Iglesia evangélica en Brasil.

Hay que aclarar que en Brasil se emplea el concepto de evangélico como sinónimo de protestante, cubriendo las Iglesias protestantes tradicionales (como luteranos, presbiterianos, bautistas o metodistas) y las Iglesias evangélicas propiamente dichas (pentecostales y neopentecostales). El peso de las Iglesias evangélicas ha favorecido esta confusión, dificultando un calculo preciso de las diferentes corrientes protestantes que los propios creyentes desconocen.

De cualquier modo, las Iglesias evangélicas convencionales son las más numerosas. La Congregación Cristiana y la Asamblea de Dios son las mayores Iglesias brasileñas después de la católica, y ambas son pentecostales. En el censo de Brasil de 2010, casi un tercio de los protestantes se declaraban afiliados a la Asamblea de Dios. Y son estas Iglesias evangélicas pentecostales y neopentecostales las que más están creciendo en Brasil.

Su crecimiento es tan rápido que se calcula que para 2032 el número de evangélicos superará al de católicos en Brasil. La causa está en un descenso paulatino de los creyentes católicos, con nuevas generaciones ateas y agnósticas. También en el crecimiento de religiones tradicionales como el candomblé o diferentes creencias animistas con ligera mayor natalidad, o la migración internacional que ha generado pequeñas minorías islámicas o budistas. Pero sobre todo por la conversión de católicos a la Iglesia evangélica en la edad adulta.

Las ramas del protestantismo

Esto se puede ver claramente en la distribución por edad de las creencias religiosas. Hay más proporción de católicos cuanto mayor es la edad, y más ateos, agnósticos y religiones minoritarias cuanto menor es el grupo de edad. Una situación común en países con importantes avances en desarrollo en las últimas décadas y donde las nuevas generaciones van siendo menos religiosas y más diversas.

La anomalía en Brasil está en los evangélicos, cuyo pico de edad está en la cohorte de entre 35 y 44 años, descendiendo rápidamente el porcentaje de creyentes en edades más avanzadas y lentamente hacia las más bajas. Este fenómeno se debe a un cambio de fe en la edad adulta, sobre todo entre adultos jóvenes.

La gran marcha de la Iglesia evangélica en América Latina

La transformación religiosa de Brasil también es ideológica, y está cambiando toda la política del país. Dogmas como la intervención divina en la vida cotidiana y el arminianismo han llevado a pensamientos centrados en en la voluntad, el individuo y la iniciativa personal para alcanzar la salvación.

Pero este pensamiento espiritual también trasciende de la fe, y acaba traduciéndose en una mentalidad más emprendedora, ultaindividualista, ultraliberal y ultraconservadora, que responsabiliza a los pobres de su propia situación, reduce el papel del Estado y glorifica a los ricos.

Así han sido las elecciones en Brasil desde la vuelta de la democracia

Curiosamente los evangélicos son el grupo con menor de renta y nivel educativo de todos los grupos religiosos de Brasil, donde el credo evangélico ha triunfado especialmente en la periferia de las grandes ciudades y en las zonas de colonización agrícola de la Amazonía. Pero es precisamente en estos espacios donde la esperanza de progresar está permitiendo triunfar al evangelicalismo en Brasil.

Todos estos cambios religiosos también están modificando el mapa electoral de Brasil, consolidando el noreste, una de las regiones más estancadas y con la menor proporción de protestantes, como un feudo del Partido de los Trabajadores, mientras que los estados agrícolas del interior son cada vez más conservadores. Por su parte, los espacios de colonización, como el estado de Amazonas, cada vez se encuentran más disputados electoralmente.

La Iglesia evangélica, el mayor enemigo de Lula

La Iglesia evangélica se convirtió en el gran reto de Lula para alcanzar la presidencia en 2022, y estuvo estrechamente implicada en los procesos de radicalización que llevaron al asalto a los tres poderes en enero de 2023, participando activamente en el evento que puso en jaque la mayor democracia de América Latina.

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