La otra guerra comercial entre Corea del Sur y Japón

Japón y Corea del Sur se han enzarzado en una guerra comercial que hunde sus raíces en cuestiones históricas no resueltas e instrumentalizadas políticamente. La espiral de medidas adoptadas presenta una dinámica de ojo por ojo, diente por diente que no deja de escalar, amenazando con reavivar sentimientos nacionalistas y paralizar la industria tecnológica surcoreana.
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La otra guerra comercial entre Corea del Sur y Japón
Festival cultural japonés y coreano en la ciudad de Tokio. Fuente: Republic of Korea (Flickr)

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La guerra comercial se desató en julio después de que Tokio impusiera restricciones a la exportación de tres compuestos químicos clave para la producción de semiconductores y pantallas electrónicas. Sin embargo, el trasfondo de lo que parecería una mera disputa comercial reside en agravios históricos que datan de la ocupación nipona en la península coreana durante la primera mitad del siglo XX. Japón ha escudado su decisión de restringir la venta de estos bienes estratégicos en el débil control que su vecino realiza sobre sus exportaciones. Teme que estos químicos estén siendo desviados para usos militares y que puedan acabar en países bajo sanciones internacionales como Corea del Norte.
Se trata, a pesar del discurso oficial de Tokio, de una represalia contra Corea del Sur por volver a sacar a la luz la cuestión de las mujeres de consuelo. Este término es el nombre eufemístico con el que se conoce a las mujeres forzadas a convertirse en esclavas sexuales para el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial. El año pasado la corte suprema surcoreana sentenció a numerosas empresas niponas a compensar a una decena de antiguas mujeres de consuelo, víctimas del trabajos forzados o a sus familias. Tal decisión causó indignación entre las autoridades de Tokio, que consideraban el asunto resuelto tras los acuerdos de 1965 y de 2015. El primero trajo la normalización de las relaciones diplomáticas y conllevó el pago de 500 millones de dólares en ayuda financiera y préstamos; con el segundo, Japón financió una fundación para asistir a las casi dos docenas de mujeres de consuelo que por aquel entonces quedaban con vida. Sin embargo, Corea del Sur considera que tales acuerdos no supusieron ni una compensación directa para los afectados ni una disculpa formal del Gobierno, pues las reiteradas disculpas niponas evitan reconocer la responsabilidad del Estado japonés en el establecimiento de un sistema de esclavitud sexual.
Para ampliar: "Las mujeres de consuelo y la lucha p...

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Teresa Romero

Córdoba, 1995. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid y estudiante del Máster en Economía Política Internacional por el King's College de Londres. Interesada en asuntos de medio ambiente, seguridad y geopolítica, especialmente en la región de Asia.