El pasado 19 de abril los Mossos d’Esquadra acudieron a una lujosa villa en Lloret de Mar tras la denuncia del hermano de una mujer que vivía allí, porque no respondía a sus llamadas. En la casa encontraron a dos mujeres asesinadas con arma blanca y a un hombre sin ninguna mancha de sangre que al parecer se había ahorcado. Era el padre y marido, y el suceso pasó desapercibido como un crimen de violencia doméstica. Sin embargo, podría haber mucho más: el hombre era Serguéi Protosenia, un alto ejecutivo de Novatek, la segunda empresa gasística de Rusia, que había acumulado una fortuna de 440 millones de dólares en 2011.
Justo el día anterior, un antiguo vicepresidente de Gazprombank y exmiembro de la administración presidencial rusa, Vladislav Avayev, había sido encontrado muerto en su piso de Moscú. Aparentemente también había matado a su familia y después se había suicidado. Protosenia y Avayev son solo dos casos de una lista de oligarcas rusos fallecidos en extrañas circunstancias desde el comienzo de la guerra en Ucrania.
Del Ártico a la Costa Brava
Otros siete oligarcas rusos han fallecido de formas similares desde principios de año. Todos con la guerra ya en curso, excepto Leonid Shulman, un alto directivo de Gazprom Invest encontrado en enero junto a una nota de suicidio en su dacha a las afueras de San Petersburgo. El 25 de febrero, un día después del inicio de la invasión rusa, el cadáver de otro alto ejecutivo de Gazprom también fue hallado junto a una nota de suicidio en su casa a las afueras de la misma ciudad.
¿Quiénes son los oligarcas de Rusia o Ucrania?
Mijaíl Watford, oligarca del gas y del petróleo afincado en el Reino Unido, apareció ahorcado el 3 de marzo en su mansión. La policía británica describió las circunstancias de la muerte como “inexplicables”. El mismo mes, el dueño de la empresa de suministros médicos MedStom murió en su apartamento de la ciudad rusa de Nizhni Nóvgorod. Aparentemente se había suicidado tras matar a s...