Patria, enemigos y religión

El giro interno de Irán: un nuevo nacionalismo para la vieja Revolución

La República Islámica ya no es la misma de hace décadas. Ha pasado de rechazar el legado persa, vinculado a la monarquía, a incorporarlo ante su propio descrédito entre la población. La resistencia a Estados Unidos e Israel sigue presente, pero junto con la religión no le bastarán para sobrevivir
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El giro interno de Irán: un nuevo nacionalismo para la vieja Revolución
Mural de Arash, el Arquero, héroe mítico iraní, en un edificio en Teherán en agosto de 2025. | MORTEZA NIKOUBAZL/NurPhoto - AFP

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En Irán hay un problema de identidad nacional. Mientras que las identidades persa e iraní hunden sus raíces en siglos de historia, el nacionalismo iraní surgió en la primera mitad del siglo XX como respuesta a la creciente hegemonía europea en Oriente Próximo. Hoy en día la población está descontenta por la crisis económica y la guerra. Frente a ello, la República Islámica intenta compaginar una identidad nacional más allá de la religión y un nacionalismo que no cuestione o ensombrezca la primacía religiosa en el régimen. 
En manos de la dinastía Pahlaví (1925-1979), un nacionalismo secular basado en la lengua, la cultura y la continuidad histórica de los persas fue una herramienta útil para centralizar el poder y modernizar el país. En 1979, la Revolución islámica lo sustituyó por un chiismo politizado para cohesionar y movilizar a las masas. Para los revolucionarios, el nacionalismo era un invento europeo para dividir a los musulmanes: más que Irán, la verdadera patria era el islam. Un principio que está cada vez más en entredicho.

En cinco claves:

El nacionalismo iraní tomó forma con la monarquía Pahlaví contra la injerencia extranjera
La Revolución islámica de 1979 dio un giro hacia un chiismo politizado y rechazó el legado persa
Para consolidarse, otro pilar fue el rechazo a los enemigos externos, empezando por Estados Unidos
Sin embargo, las identidades iraní y persa se mantuvieron y el régimen empezó a tolerarlas
Hoy en día, frente a la guerra y el descontento social, la República Islámica ha incorporado el nacionalismo persa para intentar sobrevivir

El régimen contra el nacionalismo iraní
La República Islámica no tardó en mostrar su incomodidad con la Persia preislámica, especialmente la aqueménida (550-330 a. C.), por su naturaleza pagana y su asociación con la dinastía Pahlaví. El monarca derrocado por el ayatolá Jomeini, Mohamed Reza Pahlaví, había elogiado a Ciro el Grande como un déspota ilustrado y modelo para su reinado. También había ensalza...

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Javier Gil Guerrero

Investigador del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra. Autor del libro La sombra del ayatolá: una historia de la República Islámica de Irán (Ciudadela Libros).