La geopolítica espacial 50 años después de la llegada a la Luna

Hace 50 años, la llegada del ser humano a la Luna supuso el mayor hito en la historia de la carrera espacial, en un momento en el que solo había dos jugadores en la mesa. Ahora Estados Unidos y Rusia siguen siendo grandes potencias, pero China, otros países y hasta empresas privadas se han sumado a la partida, revitalizando de nuevo la carrera por conquistar el espacio.
Geopolítica
La geopolítica espacial 50 años después de la llegada a la Luna
Fuente: NASA/Pat Rawlings, SAIC

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Todo el mundo recuerda aquellas palabras, las que Neil Armstrong dijo al convertirse en el primer ser humano en pisar la Luna. Aquellas palabras hablaban de un avance para la humanidad —y es cierto que ese avance se dio—, pero también sonaron como una demostración de fuerza de Estados Unidos. Heridos en su orgullo, los estadounidenses habían visto cómo los soviéticos eran los primeros en lanzar un satélite —el célebre Sputnik, en 1957—, y en llevar primero a un ser vivo al espacio, después a un ser humano y por último también a la primera mujer: la perra Laika, un mes después del lanzamiento del Sputnik; el cosmonauta Yuri Gagarin, en 1961; y Valentina Tereshkova, en 1963. Entonces, el presidente Kennedy anunció que conseguirían mandar un hombre a la Luna y traerlo de vuelta en una sola década, y al lograrlo en 1969, Estados Unidos adelantó a la URSS y confirmó su hegemonía en la carrera espacial.
Cinco décadas después, Estados Unidos sigue siendo la principal potencia, el único país que ha llevado a un ser humano a nuestro satélite y el único también en mandar una sonda a Marte. Y más de la mitad del presupuesto espacial de todos los Gobiernos a nivel global corresponde a Estados Unidos. Sin embargo, muchas otras cosas han cambiado: ya no hay solo dos países compitiendo. La disputa por dominar el espacio, que a principios del siglo XXI se había ralentizado por la incuestionable hegemonía estadounidense, ha adquirido un notable dinamismo en los últimos años. Nunca antes desde la época de las misiones Apolo en los años 60 había sido la cifra del presupuesto espacial global tan alta como ahora, alcanzando los 75.000 millones de dólares en 2017. En 2018 se realizaron 114 lanzamientos orbitales, la mayor cifra desde el año 2000. Y en este momento están planeadas un número inédito de misiones de exploración espacial para los próximos cinco años, incluyendo quince misiones a la Luna de ocho agencias espaciales diferentes, al menos seis a Marte y dos a asteroides.
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