Geopolítica del kebab, la diplomacia gastronómica de Turquía

El döner kebab es la comida rápida por excelencia de Alemania y buena parte de Europa. Llegó con los inmigrantes turcos en los sesenta y se ha convertido en un símbolo de multiculturalidad europea, para enfado de la extrema derecha. Pero también es una poderosa herramienta de gastrodiplomacia para Turquía.
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Geopolítica del kebab, la diplomacia gastronómica de Turquía
Establecimiento de kebabs en Tokio. Fuente: Natasha Suslina (Flickr)

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“El camino al corazón pasa por el estómago”, dice un conocido dicho turco. Turquía lo ha entendido y ha hecho de su riqueza culinaria una de las principales atracciones del país. La comida turca, una de las mejores del mundo, ha conseguido asociar la etiqueta de “turco” a muchos elementos como el té, el café o el baklava, a pesar de que pueden encontrarse en otros países vecinos.
De todos ellos, el mejor embajador de la cocina turca en el exterior es el döner kebab. El döner ha conquistado a millones de europeos gracias a sabor y a su capacidad para llenar estómagos. Desde la caída del Muro de Berlín es el snack preferido en Alemania, donde se consumen dos millones de kebabs al día y hay más de 40.000 restaurantes de döner. Y no es algo único de Alemania: en el Reino Unido hay alrededor de 17.000 restaurantes, y en Francia unos 10.000.
El döner kebab es un icono. Popularizado en Alemania, representa la riqueza culinaria de Turquía pero al mismo tiempo es un símbolo de la diáspora turca en Europa, del trabajo de los migrantes y de la multiculturalidad de las ciudades europeas. Todo un elemento del poder blando de Turquía impulsado por miles de turcos en toda Europa.
Gastrodiplomacia turca y döner kebab
La imagen de Turquía en el exterior está muy dañada por la deriva política del país y sus constantes tensiones con Occidente. Sin embargo, gracias a la diáspora turca, el país tiene decenas de miles de embajadas en todo el mundo, donde cualquier persona puede acceder a un pedacito de Turquía por un precio muy razonable. A pesar de ello, el Estado turco poco tiene que ver con la difusión internacional del kebab. Frente a la gastrodiplomacia que practican Gobiernos como los de Tailandia o Indonesia, la cocina turca se promociona sola. Ni siquiera está impulsada por grandes multinacionales o franquicias: es el resultado de miles de emprendedores humildes que abren sus propios restaurantes.
El centro de este fenómeno es Alemania, el país con mayor población turca fuera de ...

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Carlos Ortega

Sevilla, 1993. Doctorando en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de Estambul. Máster en Estudios Africanos y RRII por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en Turquía, identidad religiosa y transnacionalismo.