¿Un golpe contra el ayatolá? El futuro de Irán está en manos de la Guardia Revolucionaria

Enrocados o dando un paso al frente, los 'pasdarán' definirán el rumbo de la República Islámica ante la presión estadounidense. Son el actor más poderoso del régimen, pero ante todo buscan preservar su control político, económico y militar
Política y eleccionesOriente Próximo y Magreb
¿Un golpe contra el ayatolá? El futuro de Irán está en manos de la Guardia Revolucionaria
Personas en el centro de Teherán pasando junto a una valla con la imagen del general iraní Qasem Soleimani el pasado 6 de enero de 2026. Foto: Abedin Taherkenareh (EFE)

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

La República Islámica de Irán está en un punto de no retorno. El despliegue militar y la amenaza de un ataque de Estados Unidos se suma a las protestas que han dejado miles de muertos y a la crisis económica de fondo. Con el líder supremo, Alí Jamenei, resguardado en un búnker a sus 86 años, la Guardia Revolucionaria Islámica es ahora más que nunca el pilar fundamental para la supervivencia del régimen.
La Guardia Revolucionaria no sólo sostiene al líder supremo, también controla los principales resortes del poder en Irán. Ante la mayor crisis de supervivencia para la República Islámica, el cuerpo fundado para protegerla deberá decidir si ata su futuro a Jamenei o si se convierte en interlocutor para encauzar el futuro del país. Pero ya no se guía tanto por la supervivencia del régimen, sino por preservar su propio poder.
El actor más poderoso de Irán
La Guardia Revolucionaria es el único actor con capacidad de decisión real en Irán. Con el aparato represivo, influencia política y sectores económicos clave en sus manos, se ha consolidado como un instrumento central para neutralizar las amenazas internas y externas contra la República Islámica. Protestas civiles, terrorismo, desafíos desde la élite política, guerras, posibles intervenciones extranjeras canalizadas a través del Eje de la Resistencia… Todo lo han resistido los guardianes o pasdarán.
El ayatolá Jomeini creó en 1979 la Guardia Revolucionaria para limitar el poder del Ejército y asegurarse el monopolio de la fuerza. La propia Constitución apuntaló su papel central: garantizar la supervivencia de la Revolución islámica. Su poder económico comenzó nada más consolidarse la República Islámica y tras la guerra contra Irak (1980-1988), participando en la reconstrucción nacional y beneficiándose del auge de la privatización. Durante ese proceso, muchas empresas de obras públicas, agricultura o industria pasaron a estar controladas o vinculadas a la Guardia Revolucionaria. Ya en el siglo XXI, la Guardia Revolucio...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Daniel Bashandeh

Madrid, 1994. Graduado en Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III con una estancia académica en la Universidad de California, Berkeley. Máster en Estudios Árabes e Islámicos Contemporáneos por la Universidad Autónoma de Madrid. Analista político especializado en Irán y Oriente Próximo.