Secundaria y limitada: la aviación rusa ha fracasado en Ucrania

La Fuerza Aérea rusa se limita a apoyar al ejército en tierra durante la invasión y no ha podido suprimir la defensa ucraniana. Aunque el Kremlin ha invertido en ella durante la última década, la poca planificación ha lastrado su inteligencia de guerra electrónica y sus misiles antirradar están obsoletos.
GeopolíticaRusia y espacio postsoviético
Secundaria y limitada: la aviación rusa ha fracasado en Ucrania
Cazas Sukhoi Su-27 de la Fuerza Áerea rusa. Fuente: Dmitry Terekhov (Flickr)

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Kiev, 24 de febrero de 2022. Varios cazas de superioridad aérea ucranianos alzan el vuelo para interceptar a los paracaidistas rusos que se abalanzan sobre el aeródromo de Hostomel. Aquellos pilotos ucranianos enfrentaron una muralla de cazas rusos muy superiores, y pronto sus flamantes Sukhoi 27 de camuflaje azulado caían al suelo envueltos por una bola de fuego. Más pronto que tarde, muchos de sus adversarios rusos correrían la misma suerte en los cielos de Kiev.
En un intento por facilitar la toma de la capital por las tropas en tierra, la Fuerza Aérea de Rusia lanzó precipitadamente lo más granado de su fuerza, contribuyendo a la semana negra de marzo: perdieron más aviones que nunca desde la Segunda Guerra Mundial. Los rusos perdieron dieciocho aparatos entre el 1 y el 15 de marzo, y hasta la fecha suman 82 aviones de todo tipo y más de noventa helicópteros. Así es como una de las fuerzas aéreas más potentes del planeta ha fracasado sobre los cielos ucranianos.
Guerra por los aires
El objetivo de cualquier fuerza aérea es la supremacía aérea. Consiste en operar en todo este espacio y negárselo al adversario. La OTAN suele disfrutarla: el apoyo todopoderoso de Estados Unidos ha enfrentado oponentes menores como Irak, Serbia o Libia. Si no se obtiene la supremacía, se pretende la superioridad aérea, es decir, tener más libertad que el adversario. O por lo menos la superioridad aérea local y temporal, para operaciones puntuales. A falta de esta última se pasa a una mera guerrilla aérea o tácticas hit and run (‘muerde y huye’). Estas tácticas minimizan el tiempo de enfrentamiento y maximizan el efecto sorpresa, a menudo con misiles de largo alcance. De esta forma, una pareja de cazas Flanker ucranianos puede atacar un blanco no identificado sabiendo que casi todos fallarán, pero no se expondrán a un derribo.
Para obtener la supremacía aérea, la aviación primero debe derribar los cazas adversarios, de ser posible atacándolos en las propias bases. Después debe anular...

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Yago Rodríguez

Burgos, 1995. Analista OSINT. Investigador del mercado negro de armas, particularmente de Siria y Yemen, respecto a los que desveló la presencia de armamento español. Tiene un libro publicado sobre las relaciones de defensa con la península arábiga. Ha trabajado con la consultoría de seguridad Ares y realiza análisis militares de forma habitual para distintos medios. Estudiante de Derecho.