Escucha este artículo
Kiev, 24 de febrero de 2022. Varios cazas de superioridad aérea ucranianos alzan el vuelo para interceptar a los paracaidistas rusos que se abalanzan sobre el aeródromo de Hostomel. Aquellos pilotos ucranianos enfrentaron una muralla de cazas rusos muy superiores, y pronto sus flamantes Sukhoi 27 de camuflaje azulado caían al suelo envueltos por una bola de fuego. Más pronto que tarde, muchos de sus adversarios rusos correrían la misma suerte en los cielos de Kiev.
En un intento por facilitar la toma de la capital por las tropas en tierra, la Fuerza Aérea de Rusia lanzó precipitadamente lo más granado de su fuerza, contribuyendo a la semana negra de marzo: perdieron más aviones que nunca desde la Segunda Guerra Mundial. Los rusos perdieron dieciocho aparatos entre el 1 y el 15 de marzo, y hasta la fecha suman 82 aviones de todo tipo y más de noventa helicópteros. Así es como una de las fuerzas aéreas más potentes del planeta ha fracasado sobre los cielos ucranianos.
Guerra por los aires
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento