El reto de Sánchez con China: ser su mejor amigo en Europa sin romper con Estados Unidos

España tiene a China como principal alternativa ante el proteccionismo de Donald Trump. El gigante asiático es un socio comercial clave al que también le interesa Madrid para proyectarse en Europa y otras regiones. Pero este acercamiento amenaza con perjudicar la dependencia española hacia Pekín, su peso en Bruselas y su relación con Estados Unidos.
GeopolíticaEuropa
El reto de Sánchez con China: ser su mejor amigo en Europa sin romper con Estados Unidos
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia Commons

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Pedro Sánchez viaja esta semana a China para reunirse con el presidente Xi Jinping. En esta gira por Asia, que también incluirá a Vietnam, el presidente del Gobierno de España pisará Pekín por segunda vez en siete meses y por tercera vez desde 2023. Durante su última visita en septiembre, Sánchez fortaleció los vínculos comerciales, defendió los coches eléctricos chinos y animó a sus socios de la Unión Europea a replantearse los aranceles contra ellos. Un mes más tarde, España pasaría de respaldar esas tarifas a la abstención. Lo hizo después de que China respondiera a los aranceles europeos con una investigación a sus importaciones de cerdo europeo, donde España es el mayor exportador.
El nuevo viaje de Sánchez a China refleja el acercamiento de Madrid a Pekín. Durante dos décadas, España ha presumido de ser el “mejor amigo de China en Europa”. El actual presidente del Gobierno español ha profundizado esa estrategia en los últimos años ante el debilitamiento de las relaciones entre Europa y Estados Unidos bajo el mando de Donald Trump. Sin embargo, su apuesta no está exenta de dilemas: la dependencia comercial, las divisiones en la UE y la reacción de Washington ponen en duda este giro.
China es la principal alternativa a Trump
La visita de Sánchez a China se produce en pleno distanciamiento entre Estados Unidos y la UE. El regreso de Trump a la presidencia estadounidense ha debilitado la relación entre Washington y sus socios europeos. Esas tensiones se han agravado con la sintonía entre Trump y Rusia, el aislamiento de la UE en las negociaciones de paz sobre Ucrania, el apoyo de Elon Musk a la ultraderecha europea y los últimos aranceles decretados por el líder republicano.
Los ataques de la Administración Trump a sus aliados tradicionales han revelado que Europa ya no puede depender de Estados Unidos para garantizar su seguridad. Esto le ha obligado a repensar su política exterior y a avanzar hacia la autonomía en defensa. En ese contexto, China se presenta como...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

David Gómez

Guadalajara, 1999. Doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Ciencias Políticas en la Università degli Studi di Firenze. Apasionado de la geopolítica, el deporte y el cine.