Perú afronta este 6 de junio la segunda vuelta de las elecciones presidenciales después de un fin de lustro convulso. Además de la pandemia, la destitución del presidente Martín Vizcarra en noviembre de 2020 derivó en unas fuertes protestas y en que hubiera tres presidentes en una semana. Los candidatos más votados en la primera vuelta, el pasado 11 de abril, fueron el maestro de escuela y sindicalista marxista Pedro Castillo, con un discurso izquierdista pero conservador en lo social, y la derechista Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, y que propone volver a la política de “mano dura”.
La campaña ha estado marcada por la polarización, el hartazgo y la indecisión de un electorado que en la primera vuelta tuvo que escoger entre dieciocho candidatos, muchos de ellos desconocidos. Las últimas encuestas dan a Castillo algo de ventaja o apuntan a un empate técnico, con lo que los indecisos serán clave en esta segunda vuelta.
La complejidad del escenario político no es nueva. Perú, que este 28 de julio cumplirá su bicentenario, ha vivido más tiempo bajo dictaduras que en democracia, y ha convivido con la inestabilidad institucional durante décadas. Ya se lo preguntó el nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa: “¿En qué momento se jodió el Perú?”. El régimen autoritario de Alberto Fujimori (1990-2000) desmanteló la estructura de partidos, lo que desde entonces ha condicionado la política peruana junto a la corrupción y la tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo. El país también ha sido muy castigado por las consecuencias sanitarias y económicas de la pandemia, cuya gestión será central para quien llegue al poder.
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento