¿El principio del fin a la solución de dos Estados en Palestina?

Estados Unidos ha anunciado que dejará de aportar fondos al presupuesto de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, una medida que no solo demuestra ya el claro alineamiento de la Administración Trump con los intereses del Gobierno conservador de Israel, sino que también puede traer graves consecuencias humanitarias y de seguridad en una región ya bastante convulsa.
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¿El principio del fin a la solución de dos Estados en Palestina?
Trump, Jared Kushner y Netanyahu durante la visita del presidente estadounidense a Jerusalén. Fuente: Oficina de prensa del primer ministro israelí

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La UNRWA es una organización anacrónica. Es ese convencimiento el que parece haber pesado más en la decisión de la Administración Trump —conocida oficialmente el pasado viernes a través de un comunicado del Departamento de Estado— de terminar con la aportación estadounidense de 360 millones de dólares anuales, alrededor de un tercio del presupuesto total de la agencia. Anacrónica y responsable de perpetuar la precaria situación de millones de palestinos: esa es hoy la postura que en torno a esta agencia tiene el Gobierno estadounidense, que lleva financiándola desde su fundación.
A punto de cumplir los 70 años de vida, la UNRWA nació en 1949 como una agencia de la ONU para ocuparse de los entonces 700.000 refugiados palestinos que tuvieron que huir de sus hogares ante el avance del Ejército israelí durante la guerra de 1948. Desde entonces ha estado proveyendo de servicios básicos —educativos, sanitarios, etc.— a esos refugiados y sus descendientes. La cifra actual de beneficiarios suma más de cinco millones de personas repartidas entre los territorios palestinos de Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza, así como en las vecinas Jordania —que acoge a más de dos millones—, Siria y Líbano —medio millón cada uno, aproximadamente—. El hueco que dejará la aportación estadounidense pone en serio riesgo la viabilidad de los programas de la agencia, y países como Alemania —que ya era hasta el momento el tercer mayor financiador tras EE.UU. y la UE, con 76 millones de dólares— han mostrado su intención de aportar más para salvar la situación.
Para ampliar: “El desgaste económico en los territorios árabes ocupados: Cisjordania y Gaza”, Javier Esteban en El Orden Mundial, 2017
A pesar de las frecuentes críticas de la actual Administración a los países árabes y a la Unión Europea por su supuesta falta de generosidad para con los palestinos, no parecen ser ni el gasto ni la enorme carga relativa que EE.UU. asume las razones que han empujado a esta decisión. Más bien se trata de la i...

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